Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > La importancia de llamarse Ernesto (Oscar Wilde)

La importancia de llamarse Ernesto (Oscar Wilde) - pág.47

Indice General | Volver

Página 47 de 59


ALGERNON continúa comiendo.)
BAJA EL TELÓN

Acto tercero
Decoración
     Saloncito íntimo en la residencia solariega de Woolton. GUNDELINDA y CECILIA están asomadas a la ventana, mirando hacia el jardín.
     GUNDELINDA. -El hecho de no habernos seguido inmediatamente aquí, como hubiese hecho cualquiera, demuestra, a mi juicio, que todavía les queda algún sentimiento de vergüenza.
     CECILIA. -Han estado comiendo pastas. Eso parece indicar arrepentimiento.
     GUNDELINDA. (Después de una pausa.)-Lo que parece es que no se preocupan de nosotras. ¿No podría usted toser?
     CECILIA. -¡Pero si no estoy acatarrada!
     GUNDELINDA. -Nos miran. ¡Qué descaro!
     CECILIA. -Se acercan. ¡Eso sí que es atrevimiento!
     GUNDELINDA. -Guardemos un silencio digno.
     CECILIA. -Muy bien. Es lo único que podemos hacer por ahora.
(Entra JACK seguido de ALGERNON. Vienen silbando un aire terriblemente popular de opereta inglesa.)
     GUNDELINDA. -Este silencio digno parece producir un resultado deplorable.
     CECILIA. -De lo más deplorable.
     GUNDELINDA. -Pero no seremos las primeras en hablar.
     CECILIA. -Eso no.
     GUNDELINDA. -Míster Worthing, tengo que preguntarle algo muy particular. De su contestación dependen muchas cosas.
     CECILIA. -Gundelinda, es usted de una sensatez inapreciable. Míster Moncrieff, tenga usted la bondad de contestarme a la siguiente pregunta: ¿Por qué quiso usted hacerse pasar por el hermano de mi tutor?
     ALGERNON. -Para poder tener ocasión de verla a usted.
     CECILIA. (A Gundelinda.)-La explicación parece realmente satisfactoria, ¿verdad?
     GUNDELINDA. -Sí, querida, si se aviene usted a creerle.
     CECILIA. -No le creo. Pero eso no influye lo más mínimo en la admirable belleza de su respuesta.
     GUNDELINDA. -Es cierto. En cuestiones de gran importancia lo esencial es el estilo y no la sinceridad. Míster Worthing, ¿cómo va usted a explicarme su falsa afirmación de que tenía un hermano? ¿Lo hizo usted para tener ocasión de ir a Londres a verme lo más a menudo posible?
     JACK. -¿Puede usted dudarlo, miss Fairfax?
     GUNDELINDA. -Tengo serios motivos para dudarlo. Pero pienso hacerlos desaparecer. No es este momento de escepticismos a la alemana. (Dirigiéndose hacia CECILIA.) Sus explicaciones parecen completamente satisfactorias, sobre todo la de míster Worthing. Posee, a mi juicio, el sello de la verdad.
     CECILIA. -Yo estoy más que satisfecha con lo que ha dicho míster Moncrieff. Sólo su voz inspira una absoluta confianza.
     GUNDELINDA. -Entonces, ¿cree usted que deberíamos perdonarles?


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-59  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados