Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > La importancia de llamarse Ernesto (Oscar Wilde)

La importancia de llamarse Ernesto (Oscar Wilde) - pág.28

Indice General | Volver

Página 28 de 59


Sé que desea hablar con usted de su emigración.
     ALGERNON. -¿De mi qué?
     CECILIA. -De su emigración. Ha ido a comprarle a usted el equipo.
     ALGERNON. -No permitiré de ninguna manera a Jack que me compre el equipo. No tiene gusto en absoluto para las corbatas.
     CECILIA. -No creo que le hagan falta corbatas. El tío Jack piensa enviarle a usted a Australia.
     ALGERNON. -¡A Australia! Antes la muerte.
     CECILIA. -Pues el miércoles por la noche, durante la cena, dijo que tendría usted que elegir entre este mundo, el otro mundo y Australia.
     ALGERNON. -¡Ah! Bueno. Los informes que he recibido de Australia y del otro mundo no son extraordinariamente alentadores. Este mundo es bastante bueno para mí, prima Cecilia.
     CECILIA. -Sí, ¿pero es usted bastante bueno para él?
     ALGERNON. -Temo no serlo. Por eso quiero que me reforme usted. Podría usted hacer de eso su misión, si no le parece mal.
     CECILIA. -Temo no tener tiempo esta tarde.
     ALGERNON. -Bueno, ¿le parece a usted que me reforme a mí mismo esta tarde?
     CECILIA. -Sería un poco quijotesco por su parte. Pero creo que debía usted intentarlo.
     ALGERNON. -Lo intentaré. Me siento ya mejor.
     CECILIA. -Tiene usted peor cara.
     ALGERNON. -Eso es porque tengo hambre.
     CECILIA. -¡Qué imprevisión la mía! Debía haberme acordado de que cuando va uno a empezar una vida completamente nueva hay que hacer comidas metódicas y sanas. ¿Quiere usted entrar?
     ALGERNON. -Gracias. ¿Podría llevarme antes una flor para el ojal? No tengo nunca apetito como no lleve una flor en el ojal.
     CECILIA. -¿Una Mariscal Niel? (Coge unas tijeras.)
     ALGERNON. -No, preferiría una rosa sonrosada.
     CECILIA. -¿Por qué? (Corta una flor.)
     ALGERNON. -Porque parece usted una rosa sonrosada, prima Cecilia.
     CECILIA. -No creo que esté bien que me hable usted como me habla. Miss Prism no me dice nunca esas cosas.
     ALGERNON. -Será entonces una vieja miope. (CECILIA le pone la rosa en el ojal.) Es usted la muchacha más bonita que he visto en mi vida.
     CECILIA. -Miss Prism, dice que los encantos físicos son un lazo.
     ALGERNON. -Un lazo en el que todo hombre sensato querría dejarse coger.
     CECILIA. -¡Oh! Creo que a mí no me gustaría coger a un hombre sensato. No sabría de qué hablar con él. (Entran en la casa.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-59  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados