Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > La importancia de llamarse Ernesto (Oscar Wilde)

La importancia de llamarse Ernesto (Oscar Wilde) - pág.22

Indice General | Volver

Página 22 de 59



     ALGERNON. -¿Y le has dicho a Gundelinda que tienes una pupila, excesivamente bonita, de dieciocho años recién cumplidos?
     JACK. -¡Oh! Hay que hablar a la gente con consideración. Cecilia y Gundelinda acabarán seguramente por ser íntimas amigas. Te apuesto lo que quieras a que a la media hora de conocerse se llaman mutuamente hermanas.
     ALGERNON. -Las mujeres sólo hacen eso después de llamarse otra porción de cosas. Ahora, mi querido amigo, si queremos tener una buena mesa en Willis, necesitamos ir a vestirnos en seguida. ¿Sabes que son cerca de las siete?
     JACK. (En tono irritado.)-¡Oh! Siempre son cerca de las siete.
     ALGERNON. -Bueno, pero yo tengo hambre.
     JACK. -Sería la primera vez que supiese que no la tenías.
     ALGERNON. -¿Qué vamos a hacer después de cenar? ¿Ir al teatro?
     JACK. -¡Oh, no! Me molesta escuchar.
     ALGERNON. -Bueno, iremos al Club.
     JACK. -¡Oh, no! Me es odioso hablar.
     ALGERNON. -Bueno, podríamos dar una vuelta por el Empire(12) a las diez.
     JACK. -¡Oh, no! Me resulta insoportable ver cosas. ¡Es tan tonto!
     ALGERNON. -Entonces, ¿qué hacemos?
     JACK. -¡Nada!
     ALGERNON. -Es penosísimo no hacer nada. Sin embargo, yo no estoy dispuesto a ese penoso trabajo, cuando no tiene algún objeto... (Entra LANE.)
     LANE. -Miss Fairfax.
(Entra GUNDELINDA. Sale LANE.)
     ALGERNON. -¡Gundelinda, a fe mía!
     GUNDELINDA. -Algy, ten la bondad de volverte de espaldas. Tengo que decir algo muy particular a míster Worthing.
     ALGERNON. -Realmente, Gundelinda, no sé si puedo permitir eso de ninguna manera.
     GUNDELINDA. -Algy, tú siempre adoptas una actitud rigurosamente inmoral frente a la vida. No eres aún lo suficientemente viejo para eso. (ALGERNON se retira hacia la chimenea.)
     JACK. -¡Vida mía!
     GUNDELINDA. -Ernesto, puede que nunca nos casemos. Por la expresión de la cara de mamá, temo que no lo estemos jamás, Hoy día son poquísimos los padres que hacen caso de lo que dicen sus hijos. El antiguo respeto hacia los jóvenes desaparece rápidamente. Si alguna vez tuve cierta influencia sobre mamá, la perdí a los tres años de edad. Pero aunque pueda ella impedirnos llegar a ser marido y mujer, aunque pueda yo casarme con otro y casarme muchas veces, nada de lo que haga podrá alterar mi eterno amor hacia usted.
     JACK. -¡Gundelinda mía!
     GUNDELINDA. -La historia de su romántico origen, tal como me la ha relatado mamá, con comentarios desagradables, ha conmovido, como es natural, las fibras más profundas de mi ser.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-59  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados