Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > La importancia de llamarse Ernesto (Oscar Wilde)

La importancia de llamarse Ernesto (Oscar Wilde) - pág.15

Indice General | Volver

Página 15 de 59


Hay en ese nombre algo que inspira una absoluta confianza. Desde el momento en que Algernon me indicó que tenía un amigo llamado Ernesto, comprendí que estaba destinada a amarle a usted.
     JACK. -¿Me ama usted de verdad, Gundelinda?
     GUNDELINDA. -¡Apasionadamente!
     JACK. -¡Alma mía! No sabe usted lo feliz que me hace.
     GUNDELINDA. -¡Mi Ernesto!
     JACK. -¿Pero no querrá usted realmente decir que no podría amarme si no me llamase Ernesto?
     GUNDELINDA. -Pero usted se llama Ernesto.
     JACK. -Sí, ya lo sé. Pero suponiendo que me llamase de otro modo, quiere usted decir que entonces la sería imposible amarme?
     GUNDELINDA. (Con volubilidad.)-¡Ah! Eso es evidentemente una especulación metafísica, y como la mayoría de las especulaciones metafísicas tiene muy poca relación con los hechos efectivos de la vida real, tal como los conocemos.
     JACK. -Personalmente, amor mío, se lo digo con toda franqueza, me tiene sin cuidado llamarme Ernesto... No creo que ese nombre me siente del todo bien.
     GUNDELINDA. -Le sienta a usted perfectamente. Es un nombre divino. Tiene música propia. Produce vibraciones.
     JACK. -Pues yo, la verdad, Gundelinda, debo confesar que hay, a mi juicio, una porción de nombres mucho más bonitos. Creo que Jack, por ejemplo, es un nombre encantador.
     GUNDELINDA. -¿Jack?... No; tiene poquísima música ese nombre, si es que realmente tiene alguna. No conmueve. No produce absolutamente ninguna vibración... He conocido varios Jacks, y todos ellos, sin excepción, eran de una fealdad extraordinaria. Además, Jack es el nombre corriente de los infinitos Juanes, criados(9). Y yo compadezco a toda mujer que se casa con un hombre llamado Juan. Probablemente no la estará permitido conocer jamás el placer arrebatador de un solo momento de soledad. Realmente, el único nombre que merece confianza es Ernesto.
     JACK. -Gundelinda, es preciso que vaya a bautizarme..., digo, es preciso que nos casemos inmediatamente. No hay un momento que perder.
     GUNDELINDA. -¿Casarnos, míster Worthing?
     JACK. (Estupefacto.)-Naturalmente... Ya sabe usted que la amo, miss Fairfax, y usted me ha hecho creer que yo no la era completamente indiferente.
     GUNDELINDA. -Le adoro. Pero usted no se me ha declarado todavía. No me ha hablado usted para nada de casamiento. No se ha tratado ni siquiera de ese asunto


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-59  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados