El ruiseñor y la rosa (Oscar Wilde) - pág.7
Indice General
|
Volver
Página 7 de 7
-«¿Ingrata...?, debo confesarte que me pareces un mal educado. Después de todo; ¿quién eres tú? Nada más un estudiante. Creo que ni tienes hebillas de plata en tus zapatos, como las tiene el sobrino del chambelán.»
Y levantándose de la silla, entró en la casa.
-«¡Qué cosa más tonta es el amor!» -dijo el estudiante alejándose-. «No tiene la mitad de utilidad que tiene la Lógica; porque no demuestra nada, y siempre nos habla de lo irrealizable, y nos hace creer en cosas que no existen. Verdaderamente es un sentimiento impráctico; y como en estos tiempos el ser práctico lo es todo, volveré a la Filosofía, y estudiaré Metafísica.»
Así pues, regresó a su cuarto, y tomando en sus manos un gran libro polvoriento, comenzó a leer.
FIN DE
«EL RUISEÑOR Y LA ROSA»
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
>>>
|