Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > De Profundis (Oscar Wilde)

De Profundis (Oscar Wilde) - pág.33

Indice General | Volver

Página 33 de 132


Para satisfacerlo jugaste con mi vida, lo mismo que jugabas con mi dinero, al desgaire, sin freno, indiferente a las consecuencias. Si perdías, pensabas que la pérdida no sería tuya. Si ganabas, sabías que tuyos serían el júbilo y las ventajas de la victoria.
El Odio ciega. Tú no te dabas cuenta de eso. El Amor alcanza a leer lo escrito en la estrella más remota, pero el Odio te cegó de tal modo que no veías más allá del jardín angosto, tapiado y ya marchito de tus deseos vulgares. Tu terrible falta de imaginación, el único defecto realmente fatídico de tu carácter, era enteramente resultado del Odio que vivía en ti. Sutilmente, en silencio y en secreto, el Odio iba royendo tu naturaleza, como muerde el liquen la raíz de una planta ajada, hasta que llegaste a no ver otra cosa que los intereses más ruines y los objetivos más mezquinos. Esa facultad que el Amor habría alentado en ti, el Odio la envenenó y paralizó. Cuando tu padre empezó a atacarme fue como amigo tuyo particular, y en una carta particular dirigida a ti. Tan pronto como leí esa carta, con sus amenazas obscenas y sus violencias groseras, vi de inmediato que un peligro terrible se cernía en el horizonte de mis agitados días; te dije que no quería ser la cabeza de turco entre vosotros dos, con vuestro odio inveterado; que yo en Londres era naturalmente una presa mucho mayor para él que un ministro de Asuntos Exteriores en Homburg; que sería injusto conmigo colocarme aunque sólo fuera por un instante en semejante posición; y que tenía mejores cosas que hacer en la vida que aguantar escenas con un hombre borracho, déclassé y medio idiota como él. No hubo manera de hacértelo ver. El Odio te cegaba. Te empeñaste en que la pelea realmente no tenía nada que ver conmigo; en que no ibas a tolerar que tu padre mandase en tus amistades particulares; en que sería muy injusto que yo interviniera. Ya antes de verme por ese motivo le habías enviado a tu padre un telegrama necio y vulgar a guisa de respuesta.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-132  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados