Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > De Profundis (Oscar Wilde)

De Profundis (Oscar Wilde) - pág.22

Indice General | Volver

Página 22 de 132


Lejos de eso, empezaste a repetir la misma escena con nuevos ímpetus y expresiones más violentas. Yo, al cabo, te mandé salir de la habitación; tú fingiste hacerlo, pero cuando levanté la cabeza de la almohada donde la había enterrado, seguías estando allí, y con risa brutal y rabia histérica avanzaste de pronto hacia mí. Una sensación de horror me invadió, no supe por qué exacta razón; pero salté de la cama inmediatamente, y descalzo y como estaba bajé los dos tramos de escalera al cuarto de estar, de donde no salí hasta que el dueño de la casa -a quien había mandado llamar- me aseguró que ya no estabas en mi dormitorio, y prometió quedarse cerca por si le necesitaba. Tras un intervalo de una hora, en el que el médico vino y me encontró, por supuesto, en un estado de postración nerviosa total, así como con más fiebre de la que había tenido al principio, tú volviste sigilosamente, por dinero: tomaste lo que pudiste encontrar en el tocador y en la chimenea, y saliste de la casa con tu equipaje. ¿Necesito decirte lo que pensé de ti durante los dos miserables días de enfermedad y soledad que siguieron? ¿Será necesario que afirme que vi claramente que sería una deshonra para mí mantener aunque sólo fuera un trato superficial con una persona como tú habías demostrado ser? ¿Que vi llegado el último momento, y lo vi como realmente un gran alivio? ¿Y que supe que en el futuro mi Arte y la Vida serían mas libres y mejores y más hermosos en todos los aspectos? Enfermo como estaba, me sentí a gusto. El hecho de que la separación fuera irrevocable me daba paz. Para el martes no tenía fiebre, y por primera vez comí en el piso de abajo. El miércoles era mi cumpleaños. Entre los telegramas y comunicaciones que había sobre mi mesa encontré una carta con tu letra. La abrí embargado por una sensación de tristeza. Sabía que había pasado el tiempo en que una frase bonita, una expresión de afecto, una palabra de aflicción me habrían hecho volver a aceptarte.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-132  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados