Juegos tradicionales, entretenimientos e información
    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia Juegos | Contacto

  Secciones > Libros Clásicos > Cuentos de Amor de Locura y de Muerte (Horacio Quiroga)

 

Cuentos de Amor de Locura y de Muerte (Horacio Quiroga) - pág.17

Indice General | Volver

Página 17 de 128


Pero éste sostuvo la mirada.

-¡Toma, pues!-repitió sorprendido.

Lidia lo tomó y se bajó a recoger su valijita. Nébel se inclinó sobre
ella.

-Perdóname-le dijo.-No me juzgues peor de lo que soy.

En la estación esperaron un rato y sin hablar, junto a la escalerilla
del vagón, pues el tren no salía aún. Cuando la campana sonó, Lidia le
tendió la mano y se dispuso a subir. Nébel la oprimió, y quedó un
largo rato sin soltarla, mirándola. Luego, avanzando, recogió a Lidia
de la cintura y la besó hondamente en la boca.

El tren partió. Inmóvil, Nébel siguió con la vista la ventanilla que
se perdía.

Pero Lidia no se asomó.





#LOS OJOS SOMBRIOS#



Después de las primeras semanas de romper con Elena, una noche no pude
evitar asistir a un baile. Hallábame hacía largo rato sentado y
aburrido en exceso, cuando Julio Zapiola, viéndome allí, vino a
saludarme. Es un hombre joven, dotado de rara elegancia y virilidad de
carácter. Lo había estimado muchos años atrás, y entonces volvía de
Europa, después de larga ausencia.

Así nuestra charla, que en otra ocasión no hubiera pasado de ocho o
diez frases, se prolongó esta vez en larga y desahogada sinceridad.
Supe que se había casado; su mujer estaba allí mismo esa noche. Por mi
parte, lo informé de mi noviazgo con Elena-y su reciente ruptura.
Posiblemente me quejé de la amarga situación, pues recuerdo haberle
dicho que creía de todo punto imposible cualquier arreglo.

-No crea en esas sacudidas-me dijo Zapiola con aire tranquilo y
serio.-Casi nunca se sabe al principio lo que pasará o se hará
después. Yo tengo en mi matrimonio una novela infinitamente más
complicada que la suya; lo cual no obsta para que yo sea hoy el marido
más feliz de la tierra. Oigala, porque a usted podrá serle de gran
provecho. Hace cinco años me vi con gran frecuencia con Vezzera, un
amigo del colegio a quien había querido mucho antes, y sobre todo él a
mí. Cuanto prometía el muchacho se realizó plenamente en el hombre;
era como antes inconstante, apasionado, con depresiones y
exaltamientos femeniles. Todas sus ansias y suspicacias eran
enfermizas, y usted no ignora de qué modo se sufre y se hace sufrir
con este modo de ser.

Un día me dijo que estaba enamorado, y que posiblemente se casaría muy


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-128  



Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Canales de tv online en vivo hd Cursos Gratis
Psicología
Biografías

Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z



Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  


Copyright ©1999-2015 Nuevarena.com Todos los derechos reservados