Juegos tradicionales, entretenimientos e información
    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia Juegos | Contacto

  Secciones > Libros Clásicos > Proceso por asesinato (Charles Dickens)

 

Proceso por asesinato (Charles Dickens) - pág.8

Indice General | Volver

Página 8 de 11


Me sentí entonces tan convencido de que el segundo hombre que pasara por Piccadilly era el asesinado (por así decirlo), como si su testimonio directo me lo hubiera hecho comprender. Pero incluso esto último vino a suceder, y de un modo para el cual no me encontraba preparado.
En el quinto día del juicio, cuando el fiscal estaba por cerrar su presentación del caso, se trajo como prueba una miniatura del asesinado, cuya falta se notó en la habitación de éste al descubrirse el crimen y que, más tarde, apareció en un escondite donde se había visto al Asesino cavar. Identificada por el testigo sujeto a examen, pasó luego al tribunal y después al jurado, para su inspección. Cuando un funcionario en toga negra se encaminaba a mí, de la multitud surgió con ímpetu la figura del segundo hombre que había pasado por Piccadilly, tomó la miniatura de manos del funcionario y me la dio con las suyas propias, diciéndome a la vez con tono grave y hueco, antes de que pudiera yo ver la miniatura, que estaba en un medallón:
-Era más joven entonces, y mi rostro no estaba exangüe.
La figura se interpuso asimismo entre mí y el jurado a quien habría pasado la miniatura, y entre él y el jurado a quien la habría pasado, y así con todos los allí sentados, hasta que la miniatura volvió a mi posesión. Sin embargo, ninguno de ellos notó lo sucedido.
A la hora de comer, y por lo general cuando nos encontrábamos encerrados juntos bajo la custodia del señor Harker, desde el comienzo habíamos comentado mucho, como era natural, los sucesos del día. Aquella quinta jornada, cerrado el caso por parte del fiscal y teniendo ante nosotros su perspectiva en forma cabal, nuestra plática fue bastante más animada y grave. Entre nosotros estaba un sacristán -el idiota más cerrado que en el mundo haya visto suelto-, quien respondía a las pruebas más claras de comprender con las objeciones menos pertinentes, y a quien hacían coro dos blanduzcos parásitos de parroquia. Los tres habían sido elegidos para jurados en un distrito tan asolado por la fiebre, que deberían haber estado sujetos a juicio culpados de quinientos asesinatos. Cuando estos cabezas de chorlito malévolos discutían con mayor fuerza, hacia aquello de la medianoche, y mientras algunos de nosotros nos preparábamos para meternos en cama, volví a ver al asesinado.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 >>>




Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Canales de tv online en vivo hd Cursos Gratis
Psicología
Biografías

Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z



Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  


Copyright ©1999-2015 Nuevarena.com Todos los derechos reservados