Juegos tradicionales, entretenimientos e información
    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia Juegos | Contacto

  Secciones > Libros Clásicos > La historia del tío del viajante (Charles Dickens)

 

La historia del tío del viajante (Charles Dickens) - pág.19

Indice General | Volver

Página 19 de 20


todavía más hermosa que antes. En ese momento, caballeros, estaba muy cerca de
ella, por l que tenía que saberlo realmente.
-¿Qué sucede, querida? -volvió a preguntar mi tío.
-¿No amará nunca a otra, no se casará con ninguna otra? -preguntó la joven dama.
Con un juramento solemne mi tío afirmó que nunca se casaría con ninguna otra y
entonces la joven dama metió la cabeza y subió la ventanilla. El tío se subió de
un salto al pescante, cuadró los codos, ajustó las riendas, cogió el látigo que
estaba sobre el techo, tocó con él al primero de los caballos allá que se fueron
los cuatro caballos negros de largas colas y largas crines a unas buenas quince
millas inglesas por hora arrastrando detrás el viejo coche de correos.
¡Vaya! ¡Cómo corrieron a toda velocidad!
El ruido de atrás se hizo más fuerte. Cuanto más rápido iba el viejo coche, más
rápido se acercaban los perseguidores: hombres, caballos y perros se habían
unido en la persecución. El ruido era terrible, pero por encima de él se oía la
voz de la joven dama que azuzaba a mi tío y gritaba:
-¡Más rápido! ¡Más rápido!
Los oscuros árboles pasaban a su lado como plumas arrastradas por un huracán.
Casas, puertas, iglesias, almiares y todo tipo de objetos pasaban junto a ellos
con una velocidad y ruido semejantes al de las aguas rugientes que de pronto
quedan libres. Pero el ruido de la persecución se iba haciendo más fuerte, y mi
tío podía seguir escuchando a la joven dama que gritaba desesperadamente:
-¡Más rápido! ¡Más rápido!
Mi tío utilizó con ahínco látigo y riendas, y los caballos volaron hacia delante
hasta que se cubrieron de espuma; y, sin embargo, atrás el ruido aumentaba, y la
joven dama seguía gritando:
-¡Más rápido! ¡Más rápido!
Mi tío dio una fuerte patada en el pescante, impulsado por la tensión del
momento, y... descubrió que la mañana era gris y estaba sentado en el descampado
sobre el pescante de un antiguo coche inglés, temblando por el frío y la
humedad, y pateando el suelo para calentarse los pies. Se bajó y buscó
ansiosamente en el interior a la hermosa y joven dama. ¡Pero ay! No había puerta
ni asiento en el coche. Era una simple carcasa.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 >>>




Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Canales de tv online en vivo hd Cursos Gratis
Psicología
Biografías

Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z



Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  


Copyright ©1999-2015 Nuevarena.com Todos los derechos reservados