Juegos tradicionales, entretenimientos e información
    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia Juegos | Contacto

  Secciones > Libros Clásicos > La historia del tío del viajante (Charles Dickens)

 

La historia del tío del viajante (Charles Dickens) - pág.17

Indice General | Volver

Página 17 de 20


tranquilo de amores resultaría agradable tras la carnicería, aunque sólo fuera
para cambiar de tema.
-No tenemos un instante que perder aquí -dijo la joven dama-. Él (y señaló al
joven caballero de azul celeste) es el hijo único del poderoso marqués de
Filletoville.
-Pues entonces, querida mía, me temo que no llegará nunca a heredar el título
-dijo mi tío mirando fríamente al joven caballero clavado en la pared, como si
fuera un escarabajo-. Ya se han cortado los vínculos, amor mío.
-He sido apartada de mi hogar y mis amigos por estos villanos -dijo la joven
dama cuyos rasgos brillaban por la indignación-. En una hora más ese perverso se
habría casado conmigo mediante violencia.
-¡Que el diablo confunda su desvergüenza! -exclamó mi tío lanzando una mirada de
desprecio al moribundo heredero de Filletoville.
-Como podrá deducir de lo que ha visto -intervino la joven dama-, el grupo
estaba dispuesto a asesinarme si apelaba a cualquiera pidiendo ayuda. Si sus
cómplices nos encuentran aquí, estamos perdidos. ¡Dentro de dos minutos puede
ser demasiado tarde! ¡Al coche!
Con aquellas palabras enfatizadas por sus sentimientos, y el esfuerzo de haber
clavado al joven marqués de Filletoville, la dama, fatigada, se dejó caer en
brazos de mi tío. Éste la cogió y la llevó hasta la puerta de la casa. Allí
estaba el coche con cuatro caballos negros de cola y crines largas ya
enjaezados, pero no había cochero, ni escolta, ni palafrenero a h cabeza de los
caballos.
Espero, caballeros, no ser injusto con la memoria de mi tío si expreso la
opinión de que aunque era soltero ya había tenido antes a algunas damas; en sus
brazos; en realidad creo que acostumbraba besar con frecuencia a las camareras,
y sé que en uno o dos casos había sido visto por algún testigo de confianza
abrazar a la propietaria de una taberna de manera bien perceptible. Menciono
esta circunstancia para demostrar que el hecho de que la joven y hermosa dama
fuera una persona a la cual poco podía estar habituado debió afectar a mi tío
éste solía decir que cuando los largos cabellos oscuros de la dama cayeron sobre
su brazo, y sus hermosos ojos oscuros se fijaron en su rostro al recuperarse, él


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 >>>




Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Canales de tv online en vivo hd Cursos Gratis
Psicología
Biografías

Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z



Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  


Copyright ©1999-2015 Nuevarena.com Todos los derechos reservados