Juegos tradicionales, entretenimientos e información
    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia Juegos | Contacto

  Secciones > Libros Clásicos > La historia del tío del viajante (Charles Dickens)

 

La historia del tío del viajante (Charles Dickens) - pág.14

Indice General | Volver

Página 14 de 20


llevando a la dama en medio entraban ahora en una casa antigua delante de la
cual se había detenido el coche. Se metieron por el pasillo y mi tío les siguió.
De todos los lugares ruinosos y desolados que había contemplado mi tío, aquél
era el que más. Daba la impresión de haber sido en otro tiempo una amplia casa
de entretenimiento, pero el techo se había caído en muchos lugares y las
empinadas escaleras estaban desgastadas y rotas. En la habitación en la que
entraron había una chimenea enorme ennegrecida por el humo, pero sin que
hubieran encendido fuego alguno. Todavía el polvo blanquecino de la leña quemada
se esparcía sobre el hogar, pero estaba frío y todo se encontraba oscuro y
lúgubre.
-Bueno -dijo mi tío mirando a su alrededor-, me parece que un coche que viaja a
doce kilómetros por hora y se detiene un tiempo indefinido en un agujero como
éste constituye un proceder bastante irregular. Haré que se sepa esto. Escribiré
a los periódicos.
Mi tío lo dijo en voz bastante alta y de una manera abierta y sin reservas con
el objetivo de tratar de iniciar una conversación con los dos desconocidos. Pero
ninguno de ellos se fijó en él más que lo necesario para susurrarse algo el uno
al otro y mirarle aviesamente al hacerlo. La dama estaba en el otro extremo de
la habitación y en una ocasión se aventuró a hacerle una seña con la mano, como
pidiéndole ayuda a mi tío.
Finalmente los dos desconocidos avanzaron un poco y se inició la conversación.
-Imagino, amigo, que no sabe usted que esto es una habitación privada -dijo el
caballero vestido de azul celeste.
-No, amigo, lo ignoro -contestó mi tío-. Pero si esto es un salón privado
preparado especialmente para la ocasión, imagino que el salón público debe ser
verdaderamente cómodo.
Mientras decía lo anterior, mi tío tomó con los ojos unas medidas tan exactas
del caballero que Tiggin y Welps podrían haberle proporcionado calicó impreso
para un traje sin que sobrara ni faltara un centímetro, basándose sólo en
aquella estimación.
-Salga de esta habitación -dijeron al unísono los dos hombres llevándose las
manos a las espadas. -¿Cómo? -preguntó mi tío, que no parecía entender el
significado de aquello.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 >>>




Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Canales de tv online en vivo hd Cursos Gratis
Psicología
Biografías

Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z



Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  


Copyright ©1999-2015 Nuevarena.com Todos los derechos reservados