Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > David Copperfield (Charles Dickens)

David Copperfield (Charles Dickens) - pág.637

Indice General | Volver

Página 637 de 653


Usted ha sido visitado por la aflicción, y eso le aprovechará; pero todavía le hubiera aprovechado más el venir aquí. Míster Wickfield y mistress Wickfield también hubieran hecho mejor viniendo aquí. Lo mejor que puedo desearle, míster Copperfield, como a todos ustedes, caballeros, es que sean detenidos y conducidos aquí. Cuando pienso en mis locuras pasadas y en mi estado presente me doy cuenta de lo ventajoso que les sería esto. Y compadezco a todos los que no están aquí.
Se deslizó en su celda, en medio de un coro de aprobaciones. Traddles y yo descansamos cuando le vimos bajo llave.
Una consecuencia notable de todo aquel hermoso arrepentimiento fue que me dio ganas de preguntar lo que habían hecho aquellos dos hombres para ser encarcelados. Era evidentemente lo único que no estaban dispuestos a confesar. Y me dirigí a uno de los dos guardianes que, por la expresión de su rostro, parecía saber muy bien a qué atenerse sobre toda aquella comedia.
-¿Sabe usted -le dije, mientras seguíamos el corredor- cuál ha sido el último error del número Veintisiete?
Me dijo que era un caso de banca.
-¿Un fraude a la banca de Inglaterra? -pregunté.
-Sí, caballero, un caso de fraude, falsificación y conspiración, entre él y otros; él era el jefe de la banda. Se trataba de una suma enorme. Los condenaron a perpetua. Veintisiete era el más hábil de la tropa y había sabido permanecer en la sombra. Sin embargo, no lo consiguió del todo.
-¿Y el crimen del Veintiocho, lo sabe usted?
-Veintiocho -repuso el guardián, hablando en voz baja y por encima del hombro, sin volver la cabeza, como si temiese que Creakle y sus acompañantes le oyesen hablar con aquella culpable irreverencia de las dos criaturas inmaculadas-, Veintiocho, igualmente condenado, entró al servicio de un joven a quien la víspera de su partida para el extranjero robó doscientas cincuenta libras en dinero y en valores. Lo que me recuerda muy particularmente su asunto fue que le detuvo una enana.
-¿Quién?
-Una mujercita, de la que he olvidado el nombre.
-¿No será Mowcher?
-Pues, sí; había escapado a todas las pesquisas, y se iba a América con una peluca y patillas rubias (nunca he visto un disfraz semejante), cuando esa mujer, que se encontraba en Southampton, se le tropezó en la calle, lo reconoció con su mirada perspicaz y corrió a meterse entre sus piernas para hacerle caer, y le sujetó con fuerza.
-¡Excelente miss Mowcher! -exclamé.
-Ya lo creo que merece la pena decirlo, si la hubiera usted visto, como yo, de pie en el banco de los testigos, el día del juicio -dijo mi amigo-. Cuando lo detuvo le hizo una gran herida en la cara y la maltrató del modo más brutal; pero ella no le soltó hasta verle bajo llave. Es más, le sujetaba con tal ahínco, que los agentes de policía tuvieron que llevárselos juntos. Ella lo puso en evidencia. Recibió cumplidos de todo el Tribunal y la llevaron a su casa en triunfo.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 601 602 603 604 605 606 607 608 609 610 611 612 613 614 615 616 617 618 619 620 621 622 623 624 625 626 627 628 629 630 631 632 633 634 635 636 637 638 639 640 641 642 643 644 645 646 647 648 649 650 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-300   301-350   351-400   401-450   451-500   501-550   551-600   601-650   651-653  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados