La Pimpinela Escarlata (Baronesa de Orczy) - pág.251
Indice General
|
Volver
Página 251 de 297
Me pareció que venían de la carretera de Lille. Uno era joven, y el otro bastante viejo. Iban hablando en voz muy baja, y no pude oír lo que decían.
Uno era joven, y el otro bastante viejo. El atribulado corazón de Marguerite casi dejó de latir al oír las palabras de aquel hombre: el joven, ¿sería Armand, su hermano? Y el viejo, ¿De Tournay? ¿Serían los dos fugitivos que, sin que ellos lo supieran, iban a servir de cebo para atrapar a su noble e intrépido salvador?
-Los dos entraron en la cabaña -prosiguió el soldado, mientras Marguerite, con los nervios en tensión, creyó percibir la risa triunfal de Chauvelin-, y yo me acerqué un poco más. La casa tiene unas paredes muy delgadas, y me enteré de algunos retazos de la conversación que mantenían.
-¡Vamos, deprisa! ¿Qué oyó?
-El viejo preguntó al joven si estaba seguro de que estaban en el lugar convenido. «Sí, claro» contestó el joven; «estoy completamente seguro». Le enseñó a su compañero un papel que llevaba a la luz de la hoguera. «Este es el plan que me dio antes de que yo saliera de Londres», le dijo. «Nosotros debíamos seguir este plan al pie de la letra, a menos que recibiera órdenes contrarias, y no las he recibido. Mire, ésta es la carretera por la que hemos venido... Aquí está la bifurcación... Este es el atajo de la carretera de St. Martin... y éste es el sendero por el que hemos llegado al borde del acantilado». En ese momento debí hacer algún ruido, porque el joven fue hasta la puerta de la cabaña, y miró a su alrededor muy preocupado.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
251
252
253
254
255
256
257
258
259
260
261
262
263
264
265
266
267
268
269
270
271
272
273
274
275
276
277
278
279
280
281
282
283
284
285
286
287
288
289
290
291
292
293
294
295
296
297
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-200
201-250
251-297
|