Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > La Pimpinela Escarlata (Baronesa de Orczy)

La Pimpinela Escarlata (Baronesa de Orczy) - pág.40

Indice General | Volver

Página 40 de 297


Cuando el mozo de cuadra anunció la llegada de los huéspedes, lord Antony, soltando un juramento muy en boga por aquellos días, se levantó de su asiento de un salto y se puso a dar órdenes confusas al pobre Jellyband que, aturdido, no sabía qué hacer.
-¡Por lo que más quiera, buen hombre -le amonestó su señoría-, intente distraer a lady Blakeney hablando afuera unos momentos mientras se retiran las señoras! ¡Maldición! - exclamó, y añadió otro juramento aún más enfático- ¡Qué mala suerte!
-¡Deprisa, Sally! ¡Las velas! -gritó Jellyband, corriendo de aquí para allá, ora brincando sobre una pierna, ora sobre la otra, contribuyendo a aumentar el nerviosismo reinante.
También la condesa se había puesto de pie; erguida, rígida, trataba de disimular su excitación bajo una decorosa sang-froid, repitiendo
mecánicamente:
-¡No quiero verla! ¡No quiero verla!
Afuera, la confusión que había desencadenado la llegada de tan importantes huéspedes crecía sin cesar.
«¡Buen día, sir Percy! ¡Buen día, su señoría!» «¡A su disposición, sir Percy!», se oía entonar a un coro ininterrumpido en el que se intercalaban, con tono más débil, frases como: «¡Una caridad para este pobre ciego, señora y caballero!»
De repente, en medio del estruendo se oyó una voz singularmente dulce.
-Dejen a ese pobre hombre, y que le den de comer. Yo corro con los gastos.
La voz era grave y musical, con un timbre ligeramente cantarín y un leve soupçon de acento extranjero en la pronunciación de las consonantes.
Al oírla, todos los que estaban en el salón guardaron silencio y se quedaron escuchando involuntariamente unos momentos. Sally se detuvo con las velas ante la puerta que daba a los dormitorios del piso de arriba, y la condesa se retiró apresuradamente ante la aparición de aquella enemiga que poseía una voz tan dulce y musical; Suzanne se disponía a seguir a su madre de mala gana, y lanzaba miradas de pesar hacia la puerta de entrada, en la que esperaba ver a su antigua y querida compañera de colegio.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-297  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados