Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > David Copperfield (Charles Dickens)

David Copperfield (Charles Dickens) - pág.495

Indice General | Volver

Página 495 de 653


En nuestra infancia éramos pequeños enamorados. Si las circunstancias no lo hubieran arreglado de otro modo, quizá hubiera terminado por persuadirme de que realmente le quería, y quizá me hubiera casado con él, para desgracia mía. No hay matrimonio peor proporcionado que aquel en que hay tan poca semejanza de ideas y de carácter.
Yo reflexioné sobre aquellas palabras mientras continuaba escuchando atentamente, como si les encontrara un interés particular, o alguna aplicación secreta que no pudiera adivinar todavía: «No hay matrimonio peor proporcionado que aquel en que hay tan poca semejanza de ideas y de carácter».
-No tenemos nada común -dijo Annie-; hace mucho tiempo que lo he visto. Y aunque no tuviera más razones para amar a mi marido que el reconocimiento, le daría las gracias con toda mi alma por haberme salvado del primer impulso de un corazón indisciplinado que iba a extraviarse.
Permanecía inmóvil ante el doctor; su voz vibraba con una emoción que me hizo estremecer, al mismo tiempo que continuaba completamente firme y tranquila, como antes.
-Cuando él solicitaba cosas de tu generosidad, que tú le concedías tan generosamente a causa mía, yo sufría por el aspecto interesado que daban a mi ternura; encontraba que hubiera sido más honroso para él hacer sólo su camera, y pensaba que si yo hubiera estado en su lugar, nada me hubiera parecido duro con tal de tener éxito. Pero, en fin, le perdonaba todavía antes de la noche en que nos dijo adiós, al partir para la India. Aquella noche tuve la prueba de que era un ingrato y un pérfido; también me di cuenta de que míster Wickfield me observaba con desconfianza, y por primera vez me percaté de la cruel sospecha que había venido a ensombrecer mi vida.
-¿Una sospecha, Annie? -dijo el doctor-. ¡No, no, no!
-En tu corazón no existía, amigo mío, ya lo sé. Y aquella noche fui a buscarte para verter a tus pies aquella copa de tristeza y de vergüenza, para decirte que habías tenido bajo tu techo un hombre de mi sangre, a quien habías colmado de beneficios por amor mío, y que ese hombre se había atrevido a decirme cosas que nunca debía haber dejado oír, aunque yo hubiera sido, como él creía, un ser débil a interesado; pero mi corazón se negó a manchar tus oídos con tal infamia; mis labios se negaron a contártela, entonces y después.
Mistress Markleham se desplomó en su sillón, con un sordo gemido, y se ocultó detrás de su abanico.
-No he vuelto a cambiar una palabra con él desde aquel día, más que en tu presencia y cuando era necesario para evitar una explicación. Han pasado años desde que él ha sabido por mí cuál era aquí su situación. El cuidado que tú ponías en hacerle ascender, la alegría con que me lo anunciabas cuando lo habías conseguido, toda tu bondad con él, eran para mí mayor causa de dolor, y cada vez se me hacía mi secreto más pesado


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 451 452 453 454 455 456 457 458 459 460 461 462 463 464 465 466 467 468 469 470 471 472 473 474 475 476 477 478 479 480 481 482 483 484 485 486 487 488 489 490 491 492 493 494 495 496 497 498 499 500 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-300   301-350   351-400   401-450   451-500   501-550   551-600   601-650   651-653  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados