Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > David Copperfield (Charles Dickens)

David Copperfield (Charles Dickens) - pág.492

Indice General | Volver

Página 492 de 653



-Doctor -dijo mister Dick-, pero ¿qué es esto? ¡Mire usted a sus pies!
-¡Annie! -exclamó el doctor-. Levántate, querida mía.
-No -dijo ella-, y suplico a todos que no salgan de la habitación. Esposo mío, padre mío, rompamos por fin este largo silencio. Sepamos por fin uno y otro lo que nos separa.
Mistress Markleham había recobrado el use de la palabra, y, llena de orgullo por su hija y de indignación maternal, exclamó:
-Annie, levántate al momento y no avergüences a todos tus amigos humillándote así, si no quieres que me vuelva loca.
-Mamá -contestó Annie-, haz el favor de no interrumpirme. Me dirijo a mi marido; para mí sólo él está aquí; es todo para mí.
-¿Es decir -exclamó mistress Markleham-, que yo no soy nada? ¡Esta chica ha perdido la cabeza! Haced el favor de traerme un vaso de agua.
Estaba demasiado ocupado con el doctor y su mujer para atender a aquel ruego, y como nadie le prestó la menor atención, mistress Mark1eham se vio obligada a continuar suspirando, a abanicarse y a abrir mucho los ojos.
-Annie -dijo el doctor, cogiéndola dulcemente en sus brazos-, querida mía; si ha sucedido en nuestra vida un cambio inevitable, tú no tienes la culpa. Yo sólo la tengo. Mi afecto, mi admiración, mi respeto no han cambiado para ti. Deseo hacerte dichosa. Te amo y te estimo. Levántate, Annie, ¡te lo ruego!
Pero ella no se levantó. Le miró un momento, y después, apretándose todavía más contra él, puso su brazo en las rodillas de su marido y, apoyando encima la cabeza, dijo:
-Si tengo aquí un amigo que pueda decir una palabra sobre esto, por mi marido o por mí; si tengo un amigo que pueda decir una sospecha que mi corazón me ha murmurado a veces; si tengo aquí un amigo que respete a mi marido y que me quiera; si este amigo sabe algo que pueda sernos una ayuda, le suplico que hable.
Hubo un profundo silencio. Después de unos instantes de penosa indecisión, me decidí por fm.
-Mistress Strong, yo sé algo que el doctor Strong me había suplicado que callara, y he guardado silencio hasta ahora. Pero creo que ha llegado el momento en que sería una falsa delicadeza el continuar ocultándolo; su súplica me libra de la promesa.
Volvió sus ojos hacia mí y vi que hacía bien. No hubiera podido resistir aquella mirada suplicante, aun cuando mi confianza no hubiese sido inquebrantable.
-Nuestra tranquilidad futura -dijo ella- está quizá en sus manos. Tengo la certeza de que no se callará nada, y sé de antemano que ni usted ni nadie en el mundo podrá decir nunca lo más mínimo que perjudique al noble corazón de mi marido. Diga lo que diga, que me concierna, hable valientemente. Yo también después hablaré delante de él a mi vez, como tendré que hacerlo ante Dios.
Sin pedirle al doctor su autorización, me puse a contar lo que había ocurrido una noche en aquel mismo despacho, permitiéndome únicamente dulcificar un poco las groseras frases de Uriah Heep.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 451 452 453 454 455 456 457 458 459 460 461 462 463 464 465 466 467 468 469 470 471 472 473 474 475 476 477 478 479 480 481 482 483 484 485 486 487 488 489 490 491 492 493 494 495 496 497 498 499 500 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-300   301-350   351-400   401-450   451-500   501-550   551-600   601-650   651-653  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados