El dilema de Hamlet (Jose Carlos Canalda) - pág.42
Indice General
|
Volver
Página 42 de 51
Si una bomba hubiera caído en ese momento en mitad de los presentes el efecto no
hubiera sido mayor. Lanning se puso pálido como la cera mientras Jiménez, por el
contrario, enrojecía alarmantemente. Mientras tanto, Susan Calvin se divertía
mirando los rostros convulsos de uno y de otro.
- ¡Eso no puede ser! - balbuceó este último, presa de una gran excitación -
Schwartz me chantajeó, eso es cierto... - demasiado tarde se dio cuenta de que
había hablado de más ante Lanning - Pero no creo que se hubiera atrevido a
llegar tan lejos como para asesinarme; además, eso no le hubiera servido para
nada salvo para convertirlo en el principal sospechoso del asesinato.
- Señor Jiménez, cuando terminemos de hablar tendré sumo gusto en pedirle que me
informe acerca de ese chantaje que hasta ahora desconocía. - Alfred Lanning
había recobrado el dominio de la situación - Mientras tanto, doctora Calvin,
amén de que me debe también una explicación como muy bien usted misma ha dicho,
permítame decirle que encuentro un punto débil en su argumentación: Aunque no
sea robopsicólogo, mis conocimientos me permiten afirmar que para que la
circunstancia que usted ha apuntado pudiera llegar a darse, serían necesarias
dos condiciones. Primero, que el robot se encontrara físicamente en el lugar y
en el mismo momento en el que Schwartz hubiera pretendido asesinar a Jiménez; y
segundo, que en estas circunstancias el robot habría optado por inmovilizar al
agresor produciéndole el menor daño posible, pero nunca lo habría matado. Y que
yo sepa ninguna de estas dos circunstancias se dieron dado que el señor Jiménez,
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-51
|