El dilema de Hamlet (Jose Carlos Canalda) - pág.24
Indice General
|
Volver
Página 24 de 51
S. Robots no acostumbra a
contratar personas ajenas a la empresa; pero recurriendo a toda mi recién
adquirida influencia, y presionando a varios amigos que me debían favores,
finalmente logré que Schwartz fuera contratado. El resto, ya lo sabe usted.
- Lo que vino a continuación sí, pero el final todavía no. - matizó ella - ¿Por
qué cree usted que Schwartz intentó sabotear el prototipo?
- No puedo afirmar nada con total seguridad, pero sí tengo ciertas sospechas. -
reflexionó el ingeniero - Un par de días antes de su muerte, Schwartz vino de
nuevo a mí. Aunque en un principio se había conformado simplemente con formar
parte del equipo, conforme pasaba el tiempo y el proyecto Hamlet se hacía
realidad se fue volviendo cada vez más arrogante y ambicioso.
»"Jiménez - me dijo - el proyecto ha sido un éxito, y no es justo que seas tú el
único que se lleva todos los honores". Su cinismo era aplastante. Así pues, me
exigió que le presentara como codirector del proyecto en igualdad de condiciones
conmigo, amenazándome una vez más con denunciarme si no lo hacía.
Afortunadamente, por una vez supe sobreponerme y hacerle frente.
»"Denúnciame si quieres. - le respondí - Pero tú caerás conmigo, y ahora tienes
tanto que perder como yo".
- ¿Qué respondió? - Susan Calvin comenzaba a mostrarse claramente interesada.
- ¡Oh!, en un principio se quedó parado, pero el muy desgraciado tenía todas las
tablas que a mí me faltan. Sonrió cínicamente y me dijo que contaba con otro
plan mejor para conseguir que se realizaran sus planes.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-51
|