Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > David Copperfield (Charles Dickens)

David Copperfield (Charles Dickens) - pág.336

Indice General | Volver

Página 336 de 653


Si no me trae hecha una señora, aunque no pueda rezar por mí misma rezaré por todos vosotros. Mi mayor ternura, para mi tío. Mis lágrimas y mi agradecimiento, para mi tío.»

Era todo.
Míster Peggotty continuó largo tiempo mirándome después de haber terminado. Por fin me aventuré a cogerle una mano y a rogarle lo mejor que pude que tratara de recobrar el ánimo.
-¡Gracias, señorito, gracias! -me respondía sin moverse.
Ham le habló y míster Peggotty no fue impasible a su dolor, pues le estrechó la mano con todas sus fuerzas; pero eso era todo: continuaba en la misma actitud, y nadie se atrevía a molestarle.
Por fin, lentamente, separó los ojos de mi rostro, como si saliera de un sueño, y los paseó alrededor de la habitación; después dijo en voz baja:
-¿Quién es él? Quiero saber su nombre.
Ham me miró, y yo me sentí al momento anonadado por un golpe que me hizo retroceder.
-¿Sospechas de alguien? -dijo míster Peggotty-. ¿De quién?
-Señorito Davy -dijo Ham en tono suplicante-, salga usted un momento y déjeme que le diga lo que le tengo que decir. Usted no puede oírlo.
Sentí de nuevo el mismo golpe, y me dejé caer en una silla; traté de pronunciar una respuesta, pero mi lengua estaba helada y mis ojos turbados.
-Quiero saber su nombre -repetía míster Peggotty.
-Desde hace algún tiempo -murmuró Ham- hay un criado que ha venido algunas veces a rondar por aquí. Y también un caballero; se entendían.
Míster Peggotty continuaba inmóvil; pero miró a Ham.
-Al criado -continuó Ham- le han visto ayer tarde con..., con nuestra pobre niña. Estaba oculto en las cercanías desde hacía lo menos ocho días. Creían que se había marchado; pero solamente estaba oculto. ¡No se quede aquí, señorito Davy, no se quede!
Sentí que Peggotty me pasaba el brazo alrededor del cuello para arrastrarme; pero no hubiera podido moverme aunque la casa se me cayera encima.
-Esta mañana, casi antes de amanecer, se ha visto un coche desconocido con caballos de postas por la carretera de Norwich -continuó Ham-. El criado fue allí, volvió aquí y volvió allá. La última vez Emily iba con él. El otro estaba en el coche. ¡Es él!
-¡En nombre del cielo -dijo míster Peggotty retrocediendo y extendiendo la mano para rechazar un pensamiento que temía confesarse a sí mismo-, no me digas que se llama Steerforth!
-Señorito Davy -exclamó Ham con la voz rota-, no es culpa de usted... y estoy muy lejos de acusarle; pero... su nombre es Steerforth, y ¡es un miserable!
Míster Peggotty no lanzó un grito, no vertió una lágrima, no hizo un movimiento; pero al cabo de un rato pareció que se despertaba de pronto y se puso a descolgar un grueso capote, que estaba suspendido en un rincón del techo.
-Ayudadme un poco; estoy destrozado y no consigo hacer nada. Ayudadme un poco. ¡Bien! -añadió cuando se le hubo ayudado- Ahora dadme mi sombrero.
Ham le preguntó dónde iba.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 301 302 303 304 305 306 307 308 309 310 311 312 313 314 315 316 317 318 319 320 321 322 323 324 325 326 327 328 329 330 331 332 333 334 335 336 337 338 339 340 341 342 343 344 345 346 347 348 349 350 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-300   301-350   351-400   401-450   451-500   501-550   551-600   601-650   651-653  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados