Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > David Copperfield (Charles Dickens)

David Copperfield (Charles Dickens) - pág.209

Indice General | Volver

Página 209 de 653


La inocente belleza de su rostro no me pareció ya tan pura como entonces, y desconfiaba de su gracia espontánea y del encanto de sus aptitudes. Y al contemplar a Agnes sentada a su lado y al pensar en su candor a inocencia, me decía que quizás era aquella una amistad muy desigual.
Sin embargo ellas gozaban tan vivamente, que su alegría hizo pasar la velada en un instante. En el momento de la partida ocurrió un pequeño incidente, que recuerdo muy bien. Se despedían una de otra y Agnes iba a besar a Annie, cuando míster Wickfield pasó entre ellas como por casualidad y se llevó bruscamente a Agnes. Entonces volví a ver en el rostro de mistress Strong la expresión que había observado la noche de la partida de su primo, y me pareció estar todavía de pie ante la puerta del estudio del doctor. Sí, así era como le había mirado aquella noche.
No puedo decir la impresión que aquella mirada me produjo ni por qué me resultó imposible olvidarla; pero no pude, y después, cuando pensaba en ella, hubiera preferido recordarla adornada, como antes, de inocente belleza. Su recuerdo me perseguía al volver a casa. Me parecía que dejaba una nube sombría suspendida sobre la casa del doctor, y al respeto que sentía por sus cabellos grises se le unía una gran compasión por aquel corazón tan confiado con los que le engañaban y un profundo desprecio contra sus pérfidos amigos. La sombra inminente de una gran tristeza y de una gran vergüenza, aunque imprecisa todavía, proyectaba una mancha sobre el lugar tranquilo testigo del trabajo y de los juegos de mi infancia y le marchitaba a mis ojos. Ya no me gustaba pensar en los grandes áloes de largas hojas que florecían cada cien años solamente, ni en el césped verde y unido, ni en las urnas de piedra del paseo del doctor, ni en el sonido de las campanas de la catedral, que lo dominaban todo con sus armonías. Me parecía que el tranquilo santuario de mi infancia había sido profanado en mi presencia y que habían arrojado su paz y su honor a los vientos.
Con la mañana llegó mi despedida de aquella vieja casa que Agnes había llenado para mí con su influencia, y esta preocupación fue suficiente para absorber mi espíritu. No dudaba de que volvería muy pronto y que quizá muy a menudo ocuparía mi habitación de siempre; pero había dejado de habitarla; los buenos tiempos habían pasado, y se me apretaba el corazón al empaquetar las cows que me quedaban para enviarlas a Dover, y no me preocupaba de que Uriah pudiera verlo, que se apresuraba tanto a mi servicio, que me acuso de haber faltado a la caridad suponiendo que estaba muy satisfecho con mi marcha.
Me separaba de Agnes y de su padre haciendo vanos esfuerzos para soportar aquella pena como un hombre cuando subía a la diligencia de Londres. Estaba tan dispuesto a olvidar y a perdonarlo todo mientras atravesaba la ciudad, que tuve ganas de saludar a mi antiguo enemigo el carnicero y de echarle cuatro chelines para que bebiera a mi salud; pero le encontré con un aspecto tan de carnicero recalcitrante y estaba tan feo con la mella de un diente que yo le había roto en nuestro último combate, que me pareció más oportuno no ocuparme de él.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 201 202 203 204 205 206 207 208 209 210 211 212 213 214 215 216 217 218 219 220 221 222 223 224 225 226 227 228 229 230 231 232 233 234 235 236 237 238 239 240 241 242 243 244 245 246 247 248 249 250 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-300   301-350   351-400   401-450   451-500   501-550   551-600   601-650   651-653  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados