Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > David Copperfield (Charles Dickens)

David Copperfield (Charles Dickens) - pág.29

Indice General | Volver

Página 29 de 653


Hubo un tiempo en que siempre, cuando lo recordaba, pensaba que si la vida que esperaba a la niña me hubiera sido revelada en un momento, y de tal modo que mi inteligencia infantil hubiera podido comprendería por completo, y si su conservación hubiese dependido de un movimiento de mi mano, ¿debería haberío hecho? Y durante cierto tiempo (no digo que haya durado mucho, pero sí que ha ocurrido) he llegado a preguntarme si no habría sido mejor para ella que las aguas se hubiesen cerrado sobre su cabeza ante mi vista, y siempre me he contestado: «Sí; más habría valido». Pero esto es quizá prematuro. Lo he dicho demasiado pronto. Sin embargo, no importa: dicho está.
Vagamos mucho tiempo cargándonos de cosas que nos parecían muy curiosas, y volvimos a poner cuidadosamente en el agua algunas estrellas de mar (yo en aquel tiempo no conocía lo bastante la especie para saber si nos lo agradeeerían o no), y por fin emprendimos el camino a la morada de míster Peggotty. Nos detuvimos un momento debajo del pilón de las langostas para cambiar un inocente beso y entramos a desayunar resplandecientes de salud y de alegría.
-Como dos tortolitos -dijo míster Peggotty.
No hay que decir que estaba enamorado de la pequeña Emily. Estoy seguro de que la amaba con mucha más sinceridad y ternura, con mucha mayor pureza y desinterés del que pueda haber en el mejor amor durante el transcurso de la vida. Mi fantasía creaba alrededor de aquella niña de ojos azules algo tan etéreo que hacía de ella un verdadero ángel; tanto es así, que si en una mañana radiante la hubiera visto desplegar sus alas y desaparecer volando ante mis ojos, no me habría parecido extraño ni imposible.
Acostumbrábamos a pasear cariñosamente horas y horas por la monótona llanura de Yarmouth. Y los días discurrían por nosotros como si el tiempo tampoco pasara y, convertido en niño, estuviera siempre dispuesto a jugar con nosotros. Yo le decía a Emily que la adoraba, y que si ella no confesaba adorarme también me vería obligado a atravesarme con una espada. Y ella me respondía que sí con cariño, y estoy seguro de que era así.
En cuanto a pensar en la desigualdad de nuestras condiciones, o en nuestra juventud, o en cualquier otra dificultad, no se nos ocurría nunca. No nos preocupábamos, porque no se nos ocurría pensar en el futuro; no nos interesaba lo que pudiéramos hacer más adelante, como tampoco lo que habíamos hecho anteriormente.
Mistress Gudmige y Peggotty no cesaban de admirarnos, y cuchicheaban por la noche, cuando estábamos tiernamente sentados uno al lado del otro en nuestro cajoncito: «Dios mío, ¿pero no es un encanto?». Míster Peggotty nos sonreía fumando su pipa, y Ham se pasaba la noche haciendo gestos de satisfacción, sin decir nada. Yo supongo que encontraban en nosotros la misma satisfacción que encontrarían en un juguete bonito o en un modelo de bolsillo del Coliseo.
Pronto me pareció que mistress Gudmige no era siempre todo lo agradable que podía esperarse, dadas las circunstancias de su residencia en aquella casa.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-300   301-350   351-400   401-450   451-500   501-550   551-600   601-650   651-653  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados