El sueño del príncipe (Fedor Dostoiewski) - pág.50
Indice General
|
Volver
Página 50 de 130
aguantar y de quien tendrás que ser mujer verdadera. ¡Porque del príncipe no lo serás!
¡Esto no es un matrimonio! No es más que un contrato doméstico. Pero en ello hay
ventaja para ese tonto, porque a ese tonto se le da una felicidad inapreciable. ¡Qué
hermosa estás hoy, Zinochka! ¡Requetehermosa, y no sólo hermosa! Si fuera hombre,
hasta yo misma ganaría para ti medio imperio si tú lo quisieras. ¡Todos esos son asnos!
¿Cómo no besar esta manecita? -Y Marya Aleksandrovna besa ardorosamente la mano de
su hija-. ¡Pero si esto es mi cuerpo, mi carne, mi sangre! ¡Aunque sea a la fuerza hay que
casar a ese tonto! ¡Y cómo vamos a vivir Zinochka! Porque tú no te separarás de mí! ¡No
arrojarás de tu lado a tu madre cuando consigas la felicidad! A pesar de que reñimos,
angelito mío, nunca has tenido una amiga como yo; a pesar de...
-¡Mamá! Si ya se ha decidido, quizá sea hora... de hacer algo. ¡Aquí no hace más que
perder el tiempo! -dice Zina con impaciencia.
-¡Ya es hora, Zinochka, ya es hora! ¡Cómo le doy a la lengua! -dice Marya
Aleksandrovna reportándose-. Estarán tratando de atraerse por completo al príncipe. En
seguida tomo el trineo y me voy. Llego, llamo a Mozglyakov y, nada... ¡que me llevo al
príncipe a la fuerza si es preciso! ¡Adiós, Zina, adiós, paloma! ¡No te aflijas, no tengas
dudas, no te pongas triste; sobre todo no te pongas triste! ¡Todo saldrá bien, muy deco-
rosamente! Lo importante es mirarlo desde un punto..., bueno, ¡adiós, adiós!
Marya Aleksandrovna hace la señal de la cruz sobre la cabeza de Zina, sale corriendo
de la habitación, da un par de vueltas ante el espejo durante un minuto, y en dos más
vuela por las calles de Mordasov en su trineo, que está listo todos los días a esta hora por
si quiere salir. Marya Aleksandrovna vive en grand.
-No, no vais a ganarme por la mano -piensa en el trineo-. Ahora que Zina está
conforme, queda resuelta la mitad del asunto. ¿Que puede fallar algo ahora? ¡Qué
tontería! ¡Ay, qué Zina ésta! Ha consentido por fin, lo cual quiere decir que en esa
cabecita también se hacen cálculos. ¡Qué perspectiva tan tentadora le he dibujado! Le he
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-130
|