Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > El sueño del príncipe (Fedor Dostoiewski)

El sueño del príncipe (Fedor Dostoiewski) - pág.32

Indice General | Volver

Página 32 de 130



-Sí, mon enfant, pero me parece que se está volviendo demasiado importuno con sus...
requisitorias.
-Dice que está enamorado de mí, y su importunidad es perdonable.
-¡Cosa rara! Tú antes no le perdonabas tan... benévolamente. Muy al contrario, le
atacabas siempre que yo hablaba de él.
-También es cosa rara que usted siempre le defendía y estaba empeñada en que me
casara con él, mientras que ahora es usted la primera en atacarle.
-O casi. No lo niego, Zina. Deseaba que te casaras con Mozglyakov. Me daba pena ver
tu continua melancolía, tus sufrimientos, que bien podía comprender (a pesar de lo que
pensaras de mí) y que me envenenaban el sueño. En fin, estaba segura de que te salvarías
sólo mediante un cambio profundo en tu vida. Y tal cambio debería ser el matrimonio.
No somos ricos y no podemos, por ejemplo, ir de viaje al extranjero. Los asnos de aquí se
asombran de que tienes veintitrés años y aún no estás casada, y para explicarlo inventan
toda clase de historias. ¿Crees acaso que te voy a casar con un funcionario de aquí o con
Iván Ivanovich, nuestro ahogado? ¿Hay maridos para ti aquí? Mozglyakov, por supuesto,
es una cabeza vacía, pero aun así es mejor que los otros. Su familia es decente, está bien
relacionado, y tiene centenar y medio de siervos. Al fin y al cabo, esto es mejor que vivir
de trapacerías, de sobornos o de sabe Dios qué otros tejemanejes. Por eso me fijé en él.
Pero te juro que nunca sentí por él verdadera simpatía. Estoy segura de que el Altísimo
mismo me puso en guardia. Y si Dios enviara ahora a alguien mejor, ¡qué bien que no le
hayas dado palabra de ser su esposa! ¿Hoy seguramente no le habrás dicho nada?
-¿Para qué tantos rodeos, mamá, cuando todo el asunto se expresa en dos palabras?
-pregunta Zina con brusco enojo.
-¿Rodeos, Zina, rodeos? ¿Y hablas así a tu madre? ¿ Pero qué digo? Hace ya mucho
tiempo que no crees a tu madre. Hace ya mucho que me miras, no como madre, sino
como enemiga tuya.
-¡Basta, mamá! ¿Vamos a reñir por una palabra? ¿Es que no nos comprendemos ya
bien? Se diría que bastante tiempo ha habido para ello.
-¡Me insultas, hija mía! Tú no crees que estoy decidída a todo, a todo, para asegurar tu


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-130  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados