Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > El sueño del príncipe (Fedor Dostoiewski)

El sueño del príncipe (Fedor Dostoiewski) - pág.25

Indice General | Volver

Página 25 de 130



-Así parece que fue, amigo mío -responde el tío-, o algo pa-re-ci-do. Pero quizá no
fuera así, y sí sólo que hayan salido bien esos versecillos. El caso es que se me olvidan
algunas cosas ahora. Eso resulta de mis muchos quehaceres.
-Diga, príncipe, ¿en qué se ha ocupado usted durante todo este tiempo de soledad?
-inquíere con interés Marya Aleksandrovna-. He pensado tanto en usted, mon cher
prínce, que confieso que estoy ardiendo de impaciencia por enterarme de ello punto por
punto.
-¿En qué me he ocupado? Por lo general, ¿sabe usted? en varias cosas. A veces uno
descansa; otras veces ¿sabe usted? ando de aquí para allá, imagino varias cosas...
-Usted, tío, debe de tener una imaginación sobremanera viva.
-Sobremanera viva, querido. En ocasiones imagino tales cosas que yo mismo me
a-som-bro después. Cuando estuve en Kaduevo... A propos, tú, según creo, fuiste
vícegobernador de Kaduevo...
-¿Yo, tío? Perdón, ¿qué dice usted?
-¡Pues figúrate, amigo mío! Y yo que te he tomado por el vicegobernador, y me decía:
¿cómo es que de repente parece que ha cambiado de cara? Porque la suya ¿sabes? era una
cara tan impresionante, tan inteliligente... Era un hombre ex-tra-or-di-na-riamente listo y
com-po-nía versos para todas las ocasiones. Visto de perfil se parecía un poco a un rey de
baraja...
-No, príncipe -interrumpe Marya Aleksandrovna-. Apuesto a que con esa vida se está
matando usted. ¡Hundirse cinco años en la soledad, no ver a nadie, no oír nada! ¡Está
usted perdido, príncipe! Pregunte si quiere a cualquiera de los devotos de usted y le dirá
sin duda que está usted perdido.
-¿De veras? -exclama el príncipe.
-Se lo aseguro. Le hablo como una amiga, como una hermana. Le hablo así porque le
tengo afecto, porque el recuerdo del pasado es sagrado para mí. ¿De qué me valdría ser
hipócrita? No, tiene usted que cambiar radicalmente de vida. De lo contrario, perderá
usted fuerzas, se pondrá enfermo, morirá...
-¡Dios mío! ¿Tan pronto habré de morir? -exclama asustado el príncipe-. ¡Y pensar que
lo ha adivinado usted! Padezco muchísimo de hemorroides, sobre todo desde hace algún
tiempo. Y cuando me da un ataque se me presentan, por lo general, los síntomas más ra-
ros... Voy a describírselos con todo detalle. Primero...
-Tío, eso nos lo cuenta usted otra vez-, interrumpe Pavel Alesandrovich-.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-130  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados