Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > El jugador (Fedor Dostoiewski)

El jugador (Fedor Dostoiewski) - pág.82

Indice General | Volver

Página 82 de 141


señalándome con los ojos a mademoiselle Blanche. Daba lástima.
En ese instante se oyeron tres golpes leves y respetuosos en la puerta. Abrieron. Había
llamado el camarero de servicio. Unos pasos detrás de él estaba Potapych. Venían de
parte de la abuela, quien los había mandado a buscarme y llevarme a ella en seguida.
Estaba «enfadada», aclaró Potapych.
-¡Pero si son sólo las tres y media!
-La señora no ha podido dormir; no hacía más que dar vueltas; y de pronto se
levantó,,pidió la silla y mandó a buscarle a usted. Ya está en el pórtico del hotel.
~Quelle mégére! -exclamó Des Grieux.
En efecto, encontré a la abuela en el pórtico, consumida de impaciencia porque yo no
estaba allí. No había podido aguantar hasta las cuatro.
-¡Hala, levantadme! -chilló, y de nuevo nos pusimos en camino hacia la ruleta.

Capítulo 12

La abuela estaba de humor impaciente e irritable; era evidente que la ruleta le había
causado honda impresión. Estaba inatenta para todo lo demás, y en general, muy
distraída; durante el camino, por ejemplo, no hizo una sola pregunta como las que había
hecho antes. Viendo un magnífico carruaje que pasó junto a nosotros como una
exhalación apenas levantó la mano y preguntó: «¿Qué es eso? ¿De quién?», pero sin
atender por lo visto a mi respuesta. Su ensimismamiento se veía interrumpido de continuo
por gestos y estremecimientos abruptos e impacientes. Cuando ya cerca del Casino le
mostré desde lejos al barón y a la baronesa de Burmerhelm, los miró abstraída y dijo con
completa indiferencia: «¡Ah!». Se volvió de pronto a Potapych y Marfa, que venían
detrás, y les dijo secamente:
-Vamos a ver, ¿por qué me venís siguiendo? ¡No voy a traeros todas las veces! ¡Idos a
casa! Contigo me basta -añadió dirigiéndose a mí cuando los otros se apresuraron a
despedirse y volvieron sobre sus pasos.
En el Casino ya esperaban a la abuela. Al momento le hicieron sitio en el mismo lugar
de antes, junto al crupier. Se me antoja que estos crupieres, siempre tan finos y tan
empeñados en no parecer sino empleados ordinarios a quienes les da igual que la banca
gane o pierda, no son en realidad indiferentes a que la banca pierda, y por supuesto
reciben instrucciones para atraer jugadores y aumentar los beneficios oficiales; a este fin


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-141  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados