Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > El jugador (Fedor Dostoiewski)

El jugador (Fedor Dostoiewski) - pág.26

Indice General | Volver

Página 26 de 141


Usted sabe
que el general lo tiene todo hipotecado con el francés; toda su hacienda es de él, y si la
abuela no muere, el francés entrará en posesión de todo lo hipotecado.
-¡Ah! ¿Conque es verdad que todo está hipotecado? Lo había oído decir, pero no lo
sabía de cierto.
-Pues sí.
-Si es así, adiós a mademoiselle Blanche -dije yo-. En tal caso no será generala. ¿Sabe?
Me parece que el general está tan enamorado que puede pegarse un tiro si mademoiselle
Blanche le da esquinazo. Enamorarse así a sus años es peligroso.
-A mí también me parece que algo le ocurrirá -apuntó pensativa Polina Aleksandrovna.
-¡Y qué estupendo sería! -exclamé-. No hay manera más burda de demostrar que iba a
casarse con él sólo por dinero. Aquí ni siquiera se han observado las buenas maneras;
todo ha ocurrido sin ceremonia alguna. ¡Cosa más rara! Y en cuanto a la abuela, ¿hay
algo más grotesco e indecente que mandar telegrama tras telegrama preguntando: ¿ha
muerto? ¿ha muerto?¿Qué le parece, Polina Aleksandrovna?
-Todo eso es una tontería -respondió con repugnancia, interrumpiéndome-. Pero me
asombra que esté usted de tan buen humor. ¿Por qué está contento? ¿No será por haber
perdido mi dinero?
-¿Por qué me lo dio para que lo perdiera? Ya le dije que no puedo jugar por cuenta de
otros y mucho menos por la de usted. Obedezco en todo aquello que usted me mande;
pero el resultado no depende de mí. Ya le advertí que no resultaría nada positivo.
Dígame, ¿le duele haber perdido tanto dinero? ¿Para qué necesita tanto?
-¿A qué vienen estas preguntas?
-¡Pero si usted misma prometió explicarme ... ! Mire, estoy plenamente seguro de que
ganaré en cuanto empiece a jugar por mi cuenta (y tengo doce federicos de oro). Entonces
pídame cuanto necesite.
Hizo un gesto de desdén.
-No se enfade conmigo -proseguí- por esa propuesta. Estoy tan convencido de que no
soy nada para usted, es decir, de que no soy nada a sus ojos, que puede usted incluso
tomar dinero de mí. No tiene usted por qué ofenderse de un regalo mío. Además, he
perdido su dinero.
Me lanzó una rápida ojeada y, notando que yo hablaba en tono irritado y sarcástico,
interrumpió de nuevo la conversación.
-No hay nada que pueda interesarle en mis circunstancias.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-141  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados