Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Crimen y Castigo (Fedor Dostoiewski)

Crimen y Castigo (Fedor Dostoiewski) - pág.420

Indice General | Volver

Página 420 de 508


No, mi querido Rodion Romanovitch, Mikolka no es el culpable.
Estas palabras, después de las excusas que el juez había presentado, sorprendieron e impresionaron profundamente a Raskolnikof, que empezó a temblar de pies a cabeza.
-Pero..., entonces... -preguntó con voz entrecortada-, ¿quién es el asesino?
Porfirio Petrovitch se recostó en el respaldo de su silla. Su semblante expresaba el asombro del hombre al que acaban de hacer una pregunta insólita.
-¿Que quién es el asesino? -exclamó como no pudiendo dar crédito a sus oídos-. ¡Usted, Rodion Romanovitch! -Y añadió en voz baja y en un tono de profunda convicción-: Usted es el asesino.
Raskolnikof se puso en pie de un salto, permaneció asi un momento y se volvió a sentar sin pronunciar palabra. Ligeras convulsiones sacudían los músculos de su cara.
-Sus labios vuelven a temblar como el otro díà -dijo Porfirio Petrovitch en un tono de cierto interés-. Creo que no me ha comprendido usted, Rodion Romanovitch -añadió tras una pausa-. Ésta es la razón de su sorpresa. He venido para explicárselo todo, pues desde ahora quiero llevar este asunto con franqueza absoluta.
-Yo no soy el culpable -balbuceó Raskolnikof, defendiéndose como el niño al que sorprenden haciendo algo malo.
-Sí, es usted y sólo usted -replicó severamente el juez de instrucción.
Los dos callaron. Este silencio, en el que había algo extraño, se prolongó no menos de diez minutos.
Raskolnikof, con los codos en la mesa, se revolvía el cabello con las manos. Porfirio Petrovitch esperaba sin dar la menor muestra de impaciencia. De pronto, el joven dirigió al magistrado una mirada despectiva.
-Vuelve usted a su antigua táctica, Porfirio Petrovitch. ¿Nose cansa usted de emplear siempre los mismos procedimientos?
-¿Procedimientos? ¿Qué necesidad tengo de emplearlos ahora? La cosa cambiaría si habláramos ante testigos. Pero estamos solos. Yo no he venido aquí a cazarle como una liebre. Que confiese usted o no en este momento, me importa muy poco. En ambos casos, mi convicción seguiría siendo la misma.
-Entonces, ¿por qué ha venido usted? -preguntó Raskolnikof sin ocultar su enojo-. Le repito lo que le dije el otro día: si usted me cree culpable, ¿por qué no me detiene?
-Bien; ésa, por lo menos, es una pregunta sensata y la contestaré punto por punto. En primer lugar, le diré que no me conviene detenerle en seguida.
-¿Qué importa que le convenga o no? Si está usted convencido, tiene el deber de hacerlo.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 401 402 403 404 405 406 407 408 409 410 411 412 413 414 415 416 417 418 419 420 421 422 423 424 425 426 427 428 429 430 431 432 433 434 435 436 437 438 439 440 441 442 443 444 445 446 447 448 449 450 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-300   301-350   351-400   401-450   451-500   501-508  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados