Crimen y Castigo (Fedor Dostoiewski) - pág.397
Indice General
|
Volver
Página 397 de 508
Bueno, vamos a ver qué cantamos ahora. Haced el favor de no interrumpirme... Oiga, Rodion Romanovitch nos hemos detenido aquí para escoger nuestro repertorio... Necesitamos un aire que pueda bailar Kolia... Ya comprenderá usted que no tenemos nada preparado. Primero hay que ensayar, y cuando ya podamos presentar un trabajo de conjunto, nos iremos a la avenida Nevsky[L60], por donde pasa mucha gente distinguida, que se fijará en nosotros inmediatamente. Lena sabe esa canción que se llama La casita de campo, pero ya la conoce todo el mundo y resulta una lata. Necesitamos un repertorio de más calidad. Vamos, Polia, dame alguna idea; ayuda a tu madre... ¡Ah, esta memoria mía! ¡Cómo me falla! Si no me fallase, ya sabría yo lo que tenemos que cantar. Pues no es cosa de que cantemos El húsar apoyado en su sable... ¡Ah, ya sé! Cantaremos en francés Cinq sous. Vosotros sabéis esta canción porque os la he enseñado, y como es una canción francesa, la gente verá en seguida que pertenecéis a una familia noble y se conmoverá También podríamos cantar Marlborough s´en va-t-en guerre, que es una canción infantil que se canta en todas las casas aristocráticas para dormir a los niños.
»Marlborough s´en va-t-en guerre,
ne sait quand reviendra.
Había empezado a cantar, pero en seguida se interrumpió. -No, es mejor que cantemos Cinq sous... Anda, Kolia: las manos en las caderas, y a moverse vivamente. Y tú, Lena, da vueltas también, pero en sentido contrario. Poletchka y yo cantaremos y batiremos palmas.
»Cinq sous, cinq sous
Pour monter notre ménage.
La acometió un acceso de dos.
-Poletchka -dijo sin cesar de toser-, arréglate el vestido. Las hombreras te cuelgan. Ahora vuestro porte debe ser especialmente digno y distinguido, a fin de que todo el mundo pueda ver que pertenecéis a la nobleza. Ya decía yo que tu corpiño debía ser más largo. Mira el resultado: esta niña es una caricatura... ¿Otra vez llorando? Pero ¿qué os pasa, estúpidos? Vamos, Kolia, empieza ya. ¡Anda! Animo. ¡Oh, qué criatura tan insoportable!
»Cinq sous, cinq sous.
»¿Ahora un soldado? ¿A qué vienes?
Era un gendarme, que se había abierto paso entre la muchedumbre. Pero, al mismo tiempo, se había acercado un señor de unos cincuenta años y aspecto imponente, que llevaba uniforme de funcionario y una condecoración pendiente de una cinta que rodeaba su cuello (lo cual produjo gran satisfacción a Catalina Ivanovna y causó cierta impresión al gendarme).
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
351
352
353
354
355
356
357
358
359
360
361
362
363
364
365
366
367
368
369
370
371
372
373
374
375
376
377
378
379
380
381
382
383
384
385
386
387
388
389
390
391
392
393
394
395
396
397
398
399
400
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-200
201-250
251-300
301-350
351-400
401-450
451-500
501-508
|