Crimen y Castigo (Fedor Dostoiewski) - pág.265
Indice General
|
Volver
Página 265 de 508
Pero yo habia ya salido anteriormente de Rusia y el viaje me había disgustado profundamente. Uno contempla un amanecer aquí o allá, o la bahía de Nápoles, o el mar, y se siente dominado por una profunda tristeza. Y lo peor es que uno experimenta una verdadera nostalgia. No, se está mejor en casa. Aquí, al menos, podemos acusar a los demás de todos los males y justificarnos a nuestros propios ojos. Tal vez me vaya al Polo Norte con una expedición, pues j´ai le vin mauvais [L39]y no quiero beber. Pero es que no puedo hacer ninguna otra cosa. Ya lo he intentado, pero nada. ¿Ha oído usted decir que Berg va a intentar el domingo una ascensión en globo en el parque Iusupof y que admite pasajeros?
-¿Pretende usted subir al globo?
-¿Yo? No, no... Lo he dicho por decir -murmuró Svidrigailof, pensativo.
-¿Será sincero?, pensó Raskolnikof.
-No, el pagaré no me preocupó en ningún momento --dijo Svidrigailof, volviendo al tema interrumpido-. Permanecía en el campo muy a gusto. Por otra parte, pronto hará un año que Marfa Petrovna, con motivo de mi cumpleaños, me entregó el documento, como regalo, añadiendo a él una importante cantidad... Pues era rica. -Ya ves cuánta es mi confianza en ti, Arcadio Ivanovitch», me dijo. Sí, le aseguro que me lo dijo así. ¿No lo cree? Yo cumplía a la perfección mis deberes de propietario rural. Se me conocía en toda la comarca. Hacía que me enviaran libros. Esto al principio mereció la aprobación de Marfa Petrovna. Después temió que tanta lectura me fatigara.
-Me parece que echa mucho de menos a Marfa Petrovna.
-¿Yo...? Tal vez... A propósito, ¿cree usted en apariciones?
-¿Qué clase de apariciones?
-¿Cómo que qué clase? lo que todo el mundo entiende por apariciones.
-¿Y usted? ¿Usted cree?
-Si y no. Si usted quiere, no, pour vous plaire... En resumen, que no lo puedo afirmar.
-¿Usted las ha tenido?
Svidrigailof le dirigió una mirada extraña.
-Marfa Petrovna tiene la atención de venir a visitarme -respondió torciendo la boca en una sonrisa indefinible.
-¿Es posible?
-Se me ha aparecido ya tres veces. La primera fue el mismo día de su entierro, o sea la víspera de mi salida para Petersburgo. La segunda, hace dos días, durante mi viaje, en la estación de Malaia Vichera[L40], al amanecer, y la tercera, hace apenas dos horas, en la habitación en que me hospedo.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
251
252
253
254
255
256
257
258
259
260
261
262
263
264
265
266
267
268
269
270
271
272
273
274
275
276
277
278
279
280
281
282
283
284
285
286
287
288
289
290
291
292
293
294
295
296
297
298
299
300
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-200
201-250
251-300
301-350
351-400
401-450
451-500
501-508
|