Don Quijote de la Mancha (Miguel de Cervantes Saavedra) - pág.250
Indice General
|
Volver
Página 250 de 838
Vuelve a tomar
tus dineros, amigo, que aquí los tengo, sin haber tenido necesidad de tocar
a ellos; que la entereza de Camila no se rinde a cosas tan bajas como son
dádivas ni promesas. Conténtate, Anselmo, y no quieras hacer más pruebas de
las hechas; y, pues a pie enjuto has pasado el mar de las dificultades y
sospechas que de las mujeres suelen y pueden tenerse, no quieras entrar de
nuevo en el profundo piélago de nuevos inconvenientes, ni quieras hacer
experiencia con otro piloto de la bondad y fortaleza del navío que el cielo
te dio en suerte para que en él pasases la mar deste mundo, sino haz cuenta
que estás ya en seguro puerto, y aférrate con las áncoras de la buena
consideración, y déjate estar hasta que te vengan a pedir la deuda que no
hay hidalguía humana que de pagarla se escuse.
»Contentísimo quedó Anselmo de las razones de Lotario, y así se las creyó
como si fueran dichas por algún oráculo. Pero, con todo eso, le rogó que no
dejase la empresa, aunque no fuese más de por curiosidad y entretenimiento,
aunque no se aprovechase de allí adelante de tan ahincadas diligencias como
hasta entonces; y que sólo quería que le escribiese algunos versos en su
alabanza, debajo del nombre de Clori, porque él le daría a entender a
Camila que andaba enamorado de una dama, a quien le había puesto aquel
nombre por poder celebrarla con el decoro que a su honestidad se le debía;
y que, cuando Lotario no quisiera tomar trabajo de escribir los versos, que
él los haría.
»-No será menester eso -dijo Lotario-, pues no me son tan enemigas las
musas que algunos ratos del año no me visiten. Dile tú a Camila lo que has
dicho del fingimiento de mis amores, que los versos yo los haré; si no tan
buenos como el subjeto merece, serán, por lo menos, los mejores que yo
pudiere.
»Quedaron deste acuerdo el impertinente y el traidor amigo; y, vuelto
Anselmo a su casa, preguntó a Camila lo que ella ya se maravillaba que no
se lo hubiese preguntado: que fue que le dijese la ocasión por que le había
escrito el papel que le envió. Camila le respondió que le había parecido
que Lotario la miraba un poco más desenvueltamente que cuando él estaba en
casa; pero que ya estaba desengañada y creía que había sido imaginación
suya, porque ya Lotario huía de vella y de estar con ella a solas. Díjole
Anselmo que bien podía estar segura de aquella sospecha, porque él sabía
que Lotario andaba enamorado de una doncella principal de la ciudad, a
quien él celebraba debajo del nombre de Clori, y que, aunque no lo
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
201
202
203
204
205
206
207
208
209
210
211
212
213
214
215
216
217
218
219
220
221
222
223
224
225
226
227
228
229
230
231
232
233
234
235
236
237
238
239
240
241
242
243
244
245
246
247
248
249
250
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-200
201-250
251-300
301-350
351-400
401-450
451-500
501-550
551-600
601-650
651-700
701-750
751-800
801-838
|