Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Don Quijote de la Mancha (Miguel de Cervantes Saavedra)

Don Quijote de la Mancha (Miguel de Cervantes Saavedra) - pág.204

Indice General | Volver

Página 204 de 838


luego con esta señora, que hasta ahora no sé su gracia, y así, no la llamo
por su nombre.
-Llámase -respondió el cura- la princesa Micomicona, porque, llamándose su
reino Micomicón, claro está que ella se ha de llamar así.
-No hay duda en eso -respondió Sancho-, que yo he visto a muchos tomar el
apellido y alcurnia del lugar donde nacieron, llamándose Pedro de Alcalá,
Juan de Úbeda y Diego de Valladolid; y esto mesmo se debe de usar allá en
Guinea: tomar las reinas los nombres de sus reinos.
-Así debe de ser -dijo el cura-; y en lo del casarse vuestro amo, yo haré
en ello todos mis poderíos.
Con lo que quedó tan contento Sancho cuanto el cura admirado de su
simplicidad, y de ver cuán encajados tenía en la fantasía los mesmos
disparates que su amo, pues sin alguna duda se daba a entender que había de
venir a ser emperador.
Ya, en esto, se había puesto Dorotea sobre la mula del cura y el barbero se
había acomodado al rostro la barba de la cola de buey, y dijeron a Sancho
que los guiase adonde don Quijote estaba; al cual advirtieron que no dijese
que conocía al licenciado ni al barbero, porque en no conocerlos consistía
todo el toque de venir a ser emperador su amo; puesto que ni el cura ni
Cardenio quisieron ir con ellos, porque no se le acordase a don Quijote la
pendencia que con Cardenio había tenido, y el cura porque no era menester
por entonces su presencia. Y así, los dejaron ir delante, y ellos los
fueron siguiendo a pie, poco a poco. No dejó de avisar el cura lo que había
de hacer Dorotea; a lo que ella dijo que descuidasen, que todo se haría,
sin faltar punto, como lo pedían y pintaban los libros de caballerías.
Tres cuartos de legua habrían andado, cuando descubrieron a don Quijote
entre unas intricadas peñas, ya vestido, aunque no armado; y, así como
Dorotea le vio y fue informada de Sancho que aquél era don Quijote, dio del
azote a su palafrén, siguiéndole el bien barbado barbero. Y, en llegando
junto a él, el escudero se arrojó de la mula y fue a tomar en los brazos a
Dorotea, la cual, apeándose con grande desenvoltura, se fue a hincar de
rodillas ante las de don Quijote; y, aunque él pugnaba por levantarla,
ella, sin levantarse, le fabló en esta guisa:
-De aquí no me levantaré, ¡oh valeroso y esforzado caballero!, fasta que la
vuestra bondad y cortesía me otorgue un don, el cual redundará en honra y
prez de vuestra persona, y en pro de la más desconsolada y agraviada


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 201 202 203 204 205 206 207 208 209 210 211 212 213 214 215 216 217 218 219 220 221 222 223 224 225 226 227 228 229 230 231 232 233 234 235 236 237 238 239 240 241 242 243 244 245 246 247 248 249 250 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-300   301-350   351-400   401-450   451-500   501-550   551-600   601-650   651-700   701-750   751-800   801-838  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados