Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Sonetos (William Shakespeare)

Sonetos (William Shakespeare) - pág.30

Indice General | Volver

Página 30 de 45



116
No admito impedimentos al enlace De almas fieles; el amor no es amor Si por cualquier mudanza es demudado O se desvía ante el menor desvío. Oh no, es señal fija que contempla Inconmovible la borrasca oscura, Astro que guía a la barcaza errante, Misterioso, aunque a altura mensurable. No es bufón del Tiempo, cuyo acero Siega labios rosados y mejillas, Ni se altera en horas y días breves Más perdura hasta el mismo umbral del juicio.
Si yerro, y así me lo demuestran,
Nunca escribí, jamás amó hombre alguno.

117
Acúsame si quieres de avaricia, Pues no fui dispendioso con mis honras Y olvidé un amor al que me atan Día a día, lo sé, todos los lazos; Y de haber frecuentado gente indigna Poniendo en otras manos lo que es tuyo, De haber izado velas a los vientos Que más lejos de ti me arrastrarían. Consigna mis errores y mis culpas Y acumula los cargos en mi contra Clavándome tus ojos furibundos, Mas no lances los dardos de tu odio:
Pues esta apelación reza que he actuado Por probar tu virtud y tu constancia.
118
Así como la gula estimulamos Tentando al paladar con las especias, Y males invisibles prevenimos Con purgas que acarrean males ciertos, Ya harto de gustar de tus dulzuras Tomé por alimento salsas rancias, Y enfermo de salud creí adecuado Procurarme un remedio innecesario. Y así mi decisión de anticiparme A un mal inexistente acarreó males Que mi buena salud deterioraron Y en mi busca de alivio me hice daño.
Mas luego esta lección aprendí al menos: Al enfermo de ti nadie lo cura.
119
¿Bebí poción de llanto de sirenas Destilado de horribles alambiques Que confundo el temor y la esperanza Y pierdo cuando creo haber ganado? ¿Qué error mi corazón ha cometido Si antes tanta dicha lo colmaba? ¿Por qué desorbitados son mis ojos En arrebatos de maligna fiebre? Oh feliz desventura: ahora descubro Lo bueno por el mal perfeccionado, Y la casa de amor, reconstruida, Es más bella, más fuerte y espaciosa.
Vuelvo castigado a mi contento, La dicha triplicada por mis males.
120
Tu vieja crueldad ahora me aplaca, Y por ese dolor que sufrí entonces De mi delito debo arrepentirme, Pues no soy de bronce o duro acero, Y si mi acto cruel te ha lastimado Como el tuyo a mí, te di un infierno Y, déspota, no me he detenido A recordar mis propios padeceres.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 >>>


Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados