Penas por amor perdidos (William Shakespeare) - pág.19
Indice General
|
Volver
Página 19 de 64
-¿No hace, acaso, el sabio lo mismo?, ¿no es la dedicatoria un bálsamo? ARMANDO.-No, pajecillo. La dedicatoria es un epílogo; un discurso destinado a esclarecer algún
pensamiento oscuro dicho precedentemente. Voy
dar un ejemplo
El Zorro, el Mono y el Abejorr
estando tres, un número impar eran
He aquí el apólogo. Ahora la dedicatoria
MOTH.-Yo añadiré la dedicatoria; repetid el apólo
go
ARMANDO.-El Zorro, el Mono, el Abejorro
estando tres, un número impar eran
MOTH.-Cuando el ganso, saliendo del hangar
juntóse a ellos y los hizo par
Ahora yo repetiré vuestro apólogo y vos continua
réis con mi dedicatoria
El Zorro, el Mono, el Abejorro
estando tres, un número impar eran
ARMANDO.-Cuando el ganso, saliendo del hangar
juntóse a ellos y los hizo par
MOTH.-Y me parece que como dedicatoria es d
primera, puesto que dedicáis un ganso. ¿Qué má
podríais pedir
COSTARD.-El muchacho se la ha dado y mejor qu
con queso. Sobre que si el ganso está bien cebado
señor, habéis hecho negocio. Para hacer un bue
negocio, es preciso, como en el juego, si se quier
ganar, hacer trampa. Pero un ganso cebado, a fe mía que es una dedicatoria sustanciosa. ARMANDO.-Veamos,¿cómo ha empezado esta discusión? MOTH.-Diciendo que una calabaza se había roto una espinilla. Entonces, vos me habéis pedido la dedicatoria. COSTARD.-Es. verdad. Y yo he pedido llantén. Con lo que ha llegado vuestra demostración. Luego ha sido la dedicatoria sustanciosa del paje. Vos que habéis caído en la trampa, y con ello, el asunto terminado. ARMANDO.-Pero dime, ¿cómo una calabaza ha podido romperse una pierna? MOTH.-Os voy a explicar la cosa de una manera sensible. COSTARD.-Como tú no puedes sentirla tanto como yo, Moth, esta vez seré yo quien diga la dedicatoria: Al salir, yo Costard, de la prisión por la puertecilla me caí; ¡qué costalada, dioses! y rompíme la espinilla. ARMANDO.-Bien, dejemos aquí la cosa. COSTARD.-Hasta que mi tibia tenga una nueva historia.
ARMANDO.-Costard, mi excelente patán, te voy a libertar. COSTARD.-¿Libertar? ¿Queréis decir que vais a casarme con una muchacha demasiado libre? ¡ Umh!, huelo trampa aquí. Como quien dice, el gan-so de la dedicatoria. ARMANDO.-Quiero decir, ¡por mi alma exquisita!, que voy a dejarte en libertad; a hacer libre tu persona. ¿No estabas enmurallado, encerrado, aprisionado, confinado? COSTARD.-Es verdad, es verdad. Y ahora vos queréis ser mi purga, pues me vais a dejar bien suelto. ARMANDO.-Te doy la libertad, te extraigo de la prisión y la única condición que a cambio de ello te impongo es la siguiente: (le da una carta.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-64
|