Penas por amor perdidos (William Shakespeare) - pág.14
Indice General
|
Volver
Página 14 de 64
Dignaos saber el objeto de mi
venida y responded inmediatamente a mi peti
ción.(Le da un papel.
EL REY.-Inmediatamente lo haré, Señora, si ell
me es posible
PRINCESA.-Lo podréis, tanto más cuanto que co
ello os desembarazaréis de mí más pronto; haciend
que me quedase os tornaríais perjuro. (El Rey le
atentamente el mensaje.
BEROWNE.-(A Rosalina.) ¿No he bailado con vo
una vez en Brabant
ROSALINA.-¿No he bailado con vos una vez e
Brabant
BEROWNE.-Seguro estoy que sí
ROSALINA.-Entonces, ¿para qué preguntármelo
BEROWNE.-No seáis tan viva
ROSALINA.-¿De quién es la culpa? No me espo
leéis con preguntas semejantes
BEROWNE.-Fogoso es vuestro espíritu. Corre ta
de prisa que se fatigará
ROSALINA.-No sin haber tirado a su caballero e
pleno bache
BEROWNE.-¿Qué hora es
ROSALINA.-La hora en que los tontos la pregun
tan
BEROWNE.-¡Buena suerte a vuestra máscara
ROSALINA.-¡La buena suerte a la cara que cubre! BEROWNE.-Y que tengáis muchos amantes. ROSALINA.-Amén, con tal de que vos no estéis entre ellos. BEROWNE.-Comprendido. Dejo el campo libre. EL REY.-Señora, vuestro padre habla aquí del pago de cien mil coronas, que no hacen sino la mitad de la suma que el mío ha desembolsado por él en sus guerras. Admitiendo, bien que no haya ocurrido, que mi padre o yo hayamos admitido esta suma, quedarían aún por pagar otras cien mil coronas en garantía de las cuales retenemos una parte de la Aquitania, prenda muy inferior al valor de esta cantidad. Por consiguiente, si el Rey, vuestro padre, quiere rembolsar siquiera la mitad que nos es aún debida, renunciaremos a nuestros derechos sobre Aquitania y seguiremos manteniendo amistad leal con Su Majestad. Mas no parece que tal sea su intención, puesto que, como veis, nos pide reembolsarle a él cien mil coronas, con objeto de mantener sus derechos sobre Aquitania, provincia de la que nos desembarazaríamos con gusto, pues preferiríamos recibir el dinero prestado por nuestro padre, que conservar Aquitania mutilada tal cual está. Querida Princesa, si la petición de vuestro padre no estuviese tan lejos de todo arreglo razonable, vuestra hermosura obtendría, que mi corazón concediese incluso lo que fuese contra razón, con lo que podríais volveros a Francia plenamente satisfecha. PRINCESA.-Hacéis una gran ofensa al rey, mi padre, e incluso perjudicáis el honor y fama que rodea vuestro nombre, fingiendo ignorar haber recibido lo que tan lealmente os fue pagado. EL REY.-Os aseguro que jamás oí hablar de tal pago.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-64
|