Otelo (William Shakespeare) - pág.61
Indice General
|
Volver
Página 61 de 61
CASIO Lo encontré en mi cuarto. Él mismo ha confesado hace un momento que allí lo dejó con un claro propósito que le dio resultado.
OTELO ¡Ah, bobo, bobo, bobo!
CASIO Además, en su carta, Rodrigo acusaba a Yago de haberle instigado a provocarme en la guardia, lo que causó mi expulsión. Y ac aba de hablar (le dábamos por muerto), diciendo que Yago le indujo y le hirió.
LUDOVICO Salid de este cuarto y acompañadnos. Quedáis despojado de cargo y poder y Casio manda en Chipre. Y este infame, si hay algún castigo refinado capaz de atormentarle sin que muera, imponédselo. Vos sufriréis reclusión hasta que el Estado de Venecia sea informado de vuestro delito. Vamos, llevadle.
OTELO Esperad. Oídme antes de salir. He servido al Estado y es notorio; eso baste. Os lo ruego, en vuestras cart as, al narrar todas estas desventuras, mostradme como soy, sin atenuar, sin rebajar adversamente. Hablad de quien amó demasiado y sin prudencia, de quien, poco propenso a los celos, instigado se alteró sobremanera; de quien, como el indio salvaje, t iró una perla más valiosa que su tribu; de quien, transidos los ojos que no se empañaban, vierte tantas lágrimas como gotas de mirra los árboles de Arabia, Escribid todo esto, y también que en Alepo , una vez en que un turco impío y de altivo turbante pegó a un veneciano e infamó a la República, yo agarré por el cuello a ese perro circunciso y le herí así.
Se apuñala.
LUDOVICO ¡Violento final! GRACIANO Toda palabra es en vano.
OTELO Te besé antes de matarte. Ahora ya puedo, después de matarme, morir con un beso.
Muere.
CASIO Lo temía, aunque creí que estaba inerme, pues tenía deshecho el corazón.
LUDOVICO [a YAGO] ¡Ah, perro espartano! Más cruel que la angustia, el hambre o el mar. Ve la carga dolorosa de este lecho. Obra tuya es. El cuadro hiere la vista: tapadlo. -Graciano, quedad en la casa y disponed de los bienes del moro, pues pasan a ser vuestros. -A vos, gobernador, compete juzgar a este canalla diabólico; hora, lugar, tormento: imponedlo. Ahora voy a embarcarme, y en Venecia contaré tan triste caso con tristeza.
Salen.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
51
52
53
54
55
56
57
58
59
60
61
>>>
Páginas
1-50
51-61
|