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Otelo (William Shakespeare) - pág.58

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Entran MONTANO, GRACIANO y YAGO.
MONTANO ¿Qué pasa? ¿Qué ocurre, general?
EMILIA ¡Ah, estás aquí, Yago! Lo has hecho tan bien que todos te echarán la culpa de sus crímenes.
GRACIANO ¿Qué pasa?
EMILIA Desmiente a este infame si eres hombre. Según él, le dijiste que su esposa le engañaba. Sé que no lo hiciste, que no eres tan ruin. Habla, que me estalla el corazón.
YAGO Le conté lo que pensaba, lo que él mismo vio que era creíble y verdadero.
EMILIA ¿Le dijiste que ella le engañaba? YAGO Sí.
EMILIA Le dijiste una mentira, una odiosa mentira. ¡Por mi vida, una mentira, una vil mentira! ¿Que le engañaba con Casio? ¿Con Casio?
YAGO Con Casio, mujer. Anda, frena la lengua.
EMILIA No pienso frenar la leng ua. He de hablar: mi ama yace muerta sobre el lecho.
TODOS ¡No lo quiera Dios! EMILIA Y tus cuentos le incitaron al crimen. OTELO No os asombre, señores; es cierto. GRACIANO Cierto e increíble. MONTANO ¡Qué atrocidad!
EMILIA ¡Qué infamia, qué infamia! Ya me acuerdo. Me lo olía. ¡Qué infamia! Lo pensé. Me voy a morir de pena. ¡Qué infamia, qué infamia!
YAGO ¿Estás loca? Vete a casa, te lo ordeno.
EMILIA Nobles señores, permitidme que hable. He de obedecerle, pero ahora no. Quizá, Yago, ya nunca vuelva a casa.
OTELO ¡Ah, ah, ah!
Cae sobre la cama.
EMILIA Eso, échate a rugir, pues has matado a la más dulce inocente que jamás alzó mirada.
OTELO ¡Ah, era mala!-No os conocía, tío. Ahí está vuestra sobrina, cuyo aliento han ahogado mis manos. Sé que este acto parece espantoso.
GRACIANO Pobre Desdémona. Menos mal que tu padre ya no vive. Tu enlace le dejó malherido y la pena le cortó el hilo de la vida. Si te viera, podría cometer una imprudencia, maldecir a su buen ángel
y por réprobo perderse.
OTELO Es muy triste. Mas Yago sabe que ella y Casio mil veces cometieron el acto indecente. Casio lo admitió, y ella le premió sus obras amorosas con la primera prueba y testimonio de cariño que le di. Yo le vi que la llevaba. Era un pañuelo, una antigua prenda que mi padre regaló a mi madre.
EMILIA ¡Cielo santo! ¡Gloria bendita! YAGO ¡Dios, cállate!
EMILIA Voy a hablar, voy a hablar.


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