Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Los dos hidalgos de Verona (William Shakespeare)

Los dos hidalgos de Verona (William Shakespeare) - pág.24

Indice General | Volver

Página 24 de 44


» Todo admirablemente preparado, y aquí la escala que debe servir para la evasión. (Colérico.) ¡Ah! ¡Ah! Faetón -porque eres hijo de Merops-, ¿aspiras a guiar el celeste carro, como cochero, y con tu loca audacia quieres abrasar el mundo? ¿Pretendes elevarte hasta los astros porque ellos te presten su luz? ¡Fuera, vil intruso, esclavo vanidoso! Comparte con tus iguales tus falsas sonrisas. Y agradece a mi paciencia, más que a tu mérito, el privilegio de dejarte partir. Agradécelo más que otros favores que te he concedido. Pero no permanezcas en mis territorios un minuto más, pues juro por el Cielo que como no abandones mis estados lo antes posible, mi cólera excederá en mucho al afecto que sentía por mi hija o por ti. ¡Márchate! ¡No quiero escuchar vanas disculpas! ¡Si aprecias tu vida sal de aquí inmediatamente! (Sale.)
     VALENTÍN. -Y ¿por qué no la muerte antes que tan atroces sufrimientos? Matarme es separarme de mí mismo; y Silvia es mi persona. Desterrarme de su lado es arrancarme de mí mismo... ¡Horrible destierro! ¡Qué luz es luz si no veo a Silvia! ¿Qué placer es placer si Silvia no está a mi lado, a no ser que sueñe que está allí presente y que la imagen de la perfección venga a ser alimento de mi vida? Si de noche no estoy cerca de Silvia no tiene armonía el ruiseñor. Si de día no contemplo a Silvia es todo sombras y el caos para mí. Ella es mi esencia. ¡Yo no puedo vivir sin ser nutrido, iluminado, protegido, sostenido en la vida por su influencia bienhechora! ¿Qué es la sentencia de muerte? Sustraerme a ella no es escapar de ella. Si me quedo, muero. Pero ¿y si me alejo? ¡Me separo de mi propia vida! (Entran PROTEO y LANZA.)
     PROTEO. -¡Aprisa, muchacho! Corre, corre y procura hallarle.
     LANZA. -¡Hola, hola!
     PROTEO. -¿A quién has visto?
     LANZA. -Al que buscamos. No tiene un pelo que no sea de Valentín.
     PROTEO. -¿Eres tú, Valentín?
     VALENTÍN. -No.
     PROTEO. -¿Su sombra?
     VALENTÍN. -Tampoco.
     PROTEO. -¿Qué eres entonces?
     VALENTÍN. -Nada.
     LANZA. -¿Puede hablar la nada? ¿Le pego, mi amo?
     PROTEO. -¿A quién quieres pegar?
     LANZA. -A la nada.
     PROTEO. -¡Guárdate, desdichado!
     LANZA. -Como será darle a la nada, señor, dejadme hacer...
     PROTEO. -¡Cállate, bergante!... Amigo Valentín, una palabra.
     VALENTÍN. -Mis oídos están cerrados; tantas malas noticias han escuchado que no pueden oír las buenas.
     PROTEO.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 >>>


Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados