Los dos hidalgos de Verona (William Shakespeare) - pág.13
Indice General
|
Volver
Página 13 de 44
LANZA. -Bueno, te sigo. (Salen.)
Escena IV
Milán. -Aposento en el palacio del duque
Entran VALENTÍN, SILVIA, TURIO y RELÁMPAGO
SILVIA. -¡Servidor!
VALENTÍN. -¡Señorita!
RELÁMPAGO. -(Aparte a VALENTÍN.) Mi amo: el señor Turio os pone malos ojos.
VALENTÍN. -Lo sé; es por amor.
RELÁMPAGO. -Pero no a vos.
VALENTÍN. -Será a mi señora.
RELÁMPAGO. -Yo que vos le aplastaba las narices.
SILVIA. -Mi servidor, os veo triste.
VALENTÍN. -Verdaderamente, señora, lo parezco.
TURIO. -¿Luego parecéis lo que no sois?
VALENTÍN. -Tal vez.
TURIO. -Entonces, ¡disimuláis!
VALENTÍN. -Como vos.
TURIO. -¿Parezco yo algo que no sea?
VALENTÍN. -Cuerdo.
TURIO. -¿Qué soy, pues, que no parezca?
VALENTÍN. -Loco.
TURIO. -¿En qué fundáis mi locura?
VALENTÍN. -En vuestra manera de vestir.
TURIO. -Llevo doble capa.
VALENTÍN. -Razón de más para que haya en vos doble locura.
TURIO. -(Incomodado.) -¡Cómo!
SILVIA. -¿Qué es eso? ¡Os incomodáis, señor Turio! Cambias de color.
VALENTÍN. -Le está permitido, señora. Es una especie de camaleón.
TURIO. -Con más valor para beber vuestra sangre que para vivir de vuestro aire!
VALENTÍN. -¿Habéis dicho, caballero?
TURIO. -Y terminado por ahora.
VALENTÍN. -Lo presumía, caballero; siempre acabáis antes de haber empezado.
SILVIA. -¡Señores: vaya una brillante salva de palabras y un fuego graneado!
VALENTÍN. -Es verdad, señora, y lo agradecemos.
SILVIA. -¿A quién, mi servidor?
VALENTÍN. -A vos, dulce señora, pues vos habéis mandado el fuego. El señor Turio toma su ingenio de las miradas de vuestra señoría y gasta generosamente en vuestra presencia lo que os tomó prestado.
TURIO. -Señor, si con vuestras palabras prestadas pretendéis desafiarme, me parece que va a dar quiebra vuestro ingenio.
VALENTÍN. -Lo sé, caballero; tenéis banca de palabras y creo que es todo lo que podéis dar a vuestros criados. El lamentable estado de su librea indica que sólo con palabras les pagáis.
SILVIA. -Basta, señores, basta. Aquí llega mi padre. (Entra el DUQUE.)
DUQUE. -Vaya, os asedian de cerca, querida Silvia. Señor Valentín, vuestro padre sigue sin novedad. ¿Qué pensaríais si os dijera que he recibido una carta de vuestros amigos llena de excelentes noticias?
VALENTÍN. -Señor, toda la que de ellos venga será acogida por mí con reconocimiento.
DUQUE. -¿Conocéis a vuestro compatriota don Antonio?
VALENTÍN. -Sí, mi señor, y le tengo por persona excelente, de justificada reputación.
DUQUE. -¿No tiene un hijo?
VALENTÍN. -Sí, mi señor, y que merece ciertamente el honor de tener tal padre,
DUQUE. -¿Le conocéis?
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
>>>
|