La Tempestad (William Shakespeare) - pág.28
Indice General
|
Volver
Página 28 de 43
¡Buen laberinto llevamos
de sendas derechas y quebradas! Permitidme;
debo descansar.
ALONSO
Anciano, no puedo reprochároslo:
también a mí me vence la fatiga
y me embota los sentidos. Sentaos y descansad.
Desde ahora abandono mi esperanza
y no dejo que me halague. Se ahogó
el que buscábamos errantes, y el mar se ríe
de nuestra búsqueda en tierra. ¡Resignación!
ANTONIO [aparte a SEBASTIÁN]
Me alegro de que esté sin esperanzas.
Porque se haya frustrado, no desistas
de llevar a cabo tu proyecto.
SEBASTIÁN [aparte a ANTONIO]
En la próxima ocasión, y sin reservas.
ANTONIO [aparte a SEBASTIÁN]
Que sea esta noche.
Si están extenuados del camino,
no querrán ni podrán mantener la vigilancia
como cuando están despiertos.
SEBASTIÁN [aparte a ANTONIO]
Pues esta noche. Ya basta.
Música extraña y solemne, y [entra] PRÓSPERO en lo alto, invisible.
ALONSO
¿Qué es esta armonía? Amigos míos, escuchad.
GONZALO
Una música dulcísima.
Entran diversas figuras extrañas trayendo un banquete; bailan a su alrededor con
gentiles saludos, invitando al rey, etc., a comer, y salen.
ALONSO
¡Cielos, danos ángeles custodios! ¿Qué eran ésos?
SEBASTIÁN
¡Títeres vivientes! Ahora creeré
que existe el unicornio, que en Arabia
hay un árbol, el trono del fénix, y que en él
en este instante reina un fénix.
ANTONIO
Yo me creeré ambas cosas.
Y si a lo demás no dan crédito, que vengan
y les juraré que es verdad. Los viajeros
nunca engañan, aunque los tontos los condenen.
GONZALO
Si contara esto en Nápoles, ¿quién me creería?
Si dijera que vi a estos isleños...,
pues sin duda son gentes de esta isla,
que, aunque no tengan figura de hombres,
han sido más afables y corteses
que muchos que veréis de nuestro género humano;
vamos, más que casi todos.
PRÓSPERO [aparte]
Mi noble señor,
dices bien: algunos de los presentes
sois peores que diablos.
ALONSO
No deja de asombrarme
el que esas figuras, con gestos y sonidos,
y sin tener el uso del habla,
se expresaran tan bien en lengua muda.
PRÓSPERO [aparte]
Los elogios, al final.
FRANCISCO
Se esfumaron misteriosamente.
SEBASTIÁN
No importa, pues se han dejado
las viandas, y tenemos apetito. –
¿Quieres probar lo que hay aquí?
ALONSO
No.
GONZALO
Señor, no temáis.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
>>>
|