La Tempestad (William Shakespeare) - pág.27
Indice General
|
Volver
Página 27 de 43
que a Sícorax, mi madre, y a ella;
pero ella aventaja tanto a Sícorax
como lo más a lo menos.
ESTEBAN
¿Tan hermosa es?
CALIBÁN
Sí, mi señor. Le vendrá bien a tu cama,
y te dará buena prole.
ESTEBAN
Monstruo, voy a matar a ese hombre. Su hija y yo seremos rey y reina (¡Dios salve a los reyes!), y Trín-
culo y tú seréis virreyes. - ¿Qué te parece el arreglo, Trínculo?
TRÍNCULO
Formidable.
ESTEBAN
Dame la mano. Siento haberte pegado. Pero, mientras vivas, no seas ligero de lengua.
CALIBÁN
Dentro de media hora dormirá.
¿Le matarás entonces?
ESTEBAN
Te lo juro por mi honor.
ARIEL
Se lo contaré a mi amo.
CALIBÁN
Me das alegría. Estoy muy contento.
¡Venga regocijo! ¿Queréis cantar ese canon
que me acabáis de enseñar?
ESTEBAN
A petición tuya, monstruo, cualquier cosa justa. Vamos, Trínculo. ¡A cantar!
Canta.
Búrlate y mófate,
y ríete y búrlate.
Pensar es libre.
CALIBÁN
Ésa no es la música.
ARIEL toca la canción con flauta y tamboril.
ESTEBAN
¿Qué es esto?
TRÍNCULO
La música de nuestra canción, tocada por don Nadie.
ESTEBAN
Si eres hombre, muéstrate como tal. Si eres un diablo, como quieras.
TRÍNCULO
¡Ah, perdona mis pecados!
ESTEBAN
Quien muere paga sus deudas. ¡Te desafío! - ¡Misericordia!
CALIBÁN
¿Tienes miedo?
ESTEBAN
No, monstruo, qué va.
CALIBÁN
No temas; la isla está llena de sonidos
y músicas suaves que deleitan y no dañan.
Unas veces resuena en mi oído el vibrar
de mil instrumentos, y otras son voces
que, si he despertado tras un largo sueño,
de nuevo me hacen dormir. Y, al soñar,
las nubes se me abren mostrando riquezas
a punto de lloverme, así que despierto
y lloro por seguir soñando.
ESTEBAN
Para mí esto va a ser un gran reino: tendré música gratis.
CALIBÁN
Después de matar a Próspero.
ESTEBAN
Eso será en seguida. No olvido tu historia.
TRÍNCULO
El sonido se aleja. Sigámoslo, y después, manos a la obra.
ESTEBAN
Guíanos, monstruo, te seguimos. Ojalá viera al tamborilero. Toca con garbo.
TRÍNCULO
¿Vienes? Voy contigo, Esteban.
Salen.
III.iii Entran ALONSO, SEBASTIÁN, ANTONIO, GONZALO, ADRIÁN, FRANCISCO, etc.
GONZALO
¡Válgame! No puedo seguir, señor; me duelen
mis viejos huesos.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
>>>
|